El canciller canadiense Lloyd Axworthy dejó ayer abierta la posibilidad de que el Congreso pudiera tomar una decisión interna sobre la validez de la elección del presidente Alberto Fujimori.
Inmediatamente después, Diego García Sayán, vocero de Alejandro Toledo, el candidato opositor que se retiró de la segunda votación alegando fraude, dijo que la esperanza de que Fujimori no asuma está "en teoría, viva".
"Es una posibilidad", dijo García Sayán, quien es también legislador, pero no buscó la reelección. "Se requeriría de una simple mayoría para aprobar una resolución que desconozca la elección y se convoque a nuevas elecciones".
Fujimori, que logró 52 de 120 asientos en el nuevo Congreso, requiere de nueve para tener mayoría. La comisión preparatoria se instalará a comienzos de julio, y la presidirá Francisco Tudela, el vicepresidente electo, como miembro del partido que tiene mayoría.
Pero, la elección de Tudela como presidente del Congreso, el 27 de julio, no está garantizada, si el bloque oficialista no consigue los nueve votos que le faltan. El día 28, aniversario nacional, Fujimori debe asumir el cargo para un tercer gobierno de cinco años.
"A nosotros no nos corresponde juzgar la validez o no de las elecciones", dijo Axworthy hoy, refiriéndose a los alcances de la comisión que decidió enviar "de inmediato" la OEA en una resolución aprobada anoche por unanimidad, con ciertas observaciones de Venezuela.
Durante el debate de la resolución, los cancilleres de Colombia y Ecuador hicieron específica mención al hecho de que no estaba en disputa la validez de las elecciones que ganó Fujimori, por lo que el resultado electoral ha recibido el reconocimiento de la comunidad interamericana.
Esa misma posición la expresó el canciller peruano Fernando de Trazegnies al señalar que ese fue el punto clave de sus negociaciones. Una vez aceptado ese punto por la asamblea, "a mí ya no me preocupó más el caso", dijo.
Los reporteros le hicieron notar que la resolución no señala específicamente que la elección de Fujimori era válida, e incluía un párrafo en los "considerandos" que hacía mención a que los delegados estaban preocupados "de que la credibilidad del proceso y del resultado de esas elecciones ha sido menoscabada por persistentes informes de iregularidades...".
El ministro comentó que la resolución "no tenía por qué incluir" un reconocimiento expreso de validez, y que ese párrafo indicaba solamente una preocupación, y no una resolución de la asamblea.