Un tren de combustible descarriló a última hora de la tarde de ayer lunes en un barrio residencial de Belo Horizonte (capital del Estado de Minas Gerais, sur de Brasil) y comenzó a arder, pero no provocó víctimas, según informaciones divulgadas por el Cuerpo de Bomberos.
El convoy estaba formado por 32 vagones cisterna, 22 de los cuales contenían aceite diesel y los otros gasolina. Los bomberos aseguraron que los habitantes de la zona no corren peligro alguno por el fuego.
El descarrilamiento del tren, que se dirigía al norte de Minas Gerais, afectó sólo a los cinco primeros vagones con aceite diesel.
Un total de 220.000 litros del combustible se quemaron, según los bomberos.