Luis “El Nica” Concepción esquivó a la prensa panameña ayer, a su regreso, después de ser liquidado contundentemente por Hernán “Tyson” Márquez el sábado en Hermosillo, México, en la revancha por la corona mundial mosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Concepción evitó hacer declaraciones y fue ayudado por la seguridad del terminal aéreo a salir en un auto que le esperaba para burlar a la prensa.

Varios periodistas corrieron ayer en la tarde tras el auto que esperaba a Concepción, pero fue casi imposible hacer el trabajo porque el púgil aprovechó la llegada de un equipo de béisbol, para escabullirse entre la multitud y no dar declaraciones sobre la pelea ante Hernán Márquez.
Las opiniones.
Su apoderado Rogelio Espiño dijo que “El Nica” estuvo muy afectado después del combate y que estaba triste, y por eso prefirió no hablar con la prensa local.

“Fue una pelea difícil para él, para nosotros y todos los panameños”, dijo Rogelio Espiño, quien explicó que Concepción salió muy franco a la pelea, y la idea era boxear más.
Agregó que ahora más que nunca su protegido recibirá más apoyo de su parte para continuar con su carrera y mirar hacia otros organismos.

“Ya ha peleado dos veces con Hernán ‘Tyson’ Márquez y ha sido superado con claridad. Ahora le toca a Concepción mirar hacia otros organismos para buscar la corona mundial de las 112 libras”, indicó.
Espiño, quien estuvo en la pelea junto a su pupilo, llegó ayer en la tarde a Panamá también.

Mientras tanto, el entrenador Rigoberto Garibaldi manifestó su punto de vista sobre la pelea y el catastrófico resultado.
“Antes que nada quiero dejar en claro que ‘El Nica’ estaba en excelentes condiciones para el pleito. Se le habló antes de la pelea y se le dieron instrucciones. Lamentablemente se encontró con una mano fuerte y fue noqueado. Ahora hay que apoyarlo más que nunca a superar esta situación”, dijo el entrenador.
Habló “Tyson”.
"Tyson" (ahora con 32-2 y 25 nocauts) no tuvo piedad con su rival, tumbándolo tres veces en el mismo primer round, siendo la tercera ocasión -con un cruzado de zurda- la definitiva, cuando el réferi de la contienda, Rafael Ramos, alzó sus manos, indicando que “El Nica" (quedando con 23-3 y 18 nocauts) ya no podía más. "Cuando yo lo golpeo, miro (sic) que se trastabilla un poco, sabía que estaba mal, y él es un peleador muy franco, a pesar de que estaba mal, no iba a retroceder o abrazarme, iba querer atacarme; lo finté un poquito y contragolpeé otra vez", subrayó.
El mexicano tenía el plan perfecto, conocía a su rival a la perfección, ya que sabía de qué forma le podía hacer daño, utilizando las fintas, contragolpeando y esperando a que el panameño fuera hacia el frente.
"Ese era mi plan, lo volví a tumbar, lo volví a fintar, me volvió a tirar y lo volvimos a conectar; a puro contragolpe, así se iba acabar la pelea", comentó Márquez, quien dijo que planea tener un combate a 10 asaltos el 17 de diciembre en Guaymas, sin exponer el título mundial, para después esperar una unificación, ya sea con Brian Viloria o Giovani Segura.