Este 2008, mientras la inmortalidad llama a Lloyd LaBeach, la incertidumbre se apodera de los atletas de cara a los Juegos Olímpicos de Beijing (Panamá está aún suspendida).
La última vez que en el Comité Olímpico Internacional (COI) se habló del caso del Istmo fue en diciembre pasado, en Suiza, durante la reunión del Comité Ejecutivo.
Aunque señalaron que el conflicto panameño caminaba hacia una "solución definitiva", los "señores de los anillos" no dijeron ni cuándo, cómo ni dónde se levantará la sanción a Panamá. El caso se mantiene en suspenso.
Lo lamentable es que nuestros atletas, cuyas mentes están colmadas de dudas, podrían estar entrenándose en vano si de aquí a agosto no se anula la sanción que -reiteramos- castiga a los deportistas (carreras como la de Irving Saladino y otros se verían perjudicadas) y hace reír al "grupito" de dirigentes que armó todo este lío (muchos de ellos están viejos y desprestigiados, no tienen nada que perder).
Antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Beijing el 8 de agosto, el COI celebrará tres reuniones de comité ejecutivo (entre abril y agosto), mientras que entre el 5 y 7 de agosto se llevará a cabo la Sesión 120 de la entidad olímpica.
Esas cuatro reuniones serán, ahora más que nunca, vitales porque en una de ellas se tendría que levantar la suspensión. De no ser así, nuestros atletas estarían preparándose, no para triunfar como LaBeach, sino para llorar...