El gobierno proyecta prorrogar por seis meses, a partir del 8 de octubre, la zona desmilitarizada controlada por las FARC, a pesar de las presiones políticos y empresarios para que su existencia esté condicionada a una tregua y a la verificación internacional.
El Ministro del Interior, Armando Estrada Villa, dijo en un debate en el Senado en la noche del martes que el gobierno ha llegado a la conclusión que es conveniente prorrogar la zona que está bajo control de la guerrilla porque "la alternativa es la guerra total".
Sin embargo, señaló que la guerrilla debería mostrar "gestos de paz" en respuesta al "generoso tratamiento" que les ha dado el presidente Andrés Pastrana y para darle confianza al proceso de negociaciones. "Lo que hemos visto son muchas acciones de guerra", afirmó.
El Comisionado de Paz Camilo Gómez dijo ayer a la cadena radial Caracol que prorrogar la zona desmilitarizada de 42,000 kilómetros cuadrados es necesario para "mantener el proceso de paz" en momentos en que "hemos llegado al punto de concretar acuerdos".
En la mesa de negociaciones se están discutiendo propuestas de tregua. El gobierno desea un cese del fuego y hostilidades, incluyendo el fin de los secuestros y los ataques a poblaciones. Las FARC proponen un cese bilateral del fuego, que dejaría en sus cuarteles al ejército colombiano.
Gómez explicó que "no sería responsable con el país" firmar ya cualquier tipo de acuerdo de cese al fuego, porque puede "generar un problema enorme a nuestras fuerzas armadas" y además puede "llevar a la muerte el proceso de paz".
Candidatos presidenciales, dirigentes empresariales, la Iglesia Católica, congresistas y diversos sectores de la sociedad han exhortado a firmar un inmediato acuerdo de tregua porque el esquema de negociaciones en medio de la guerra está agotado.
"La paz está mucho más cerca desde cuando comenzamos el proceso, a pesar de la impaciencia de muchos", afirmó Gómez. Para el Comisionado, se están "exagerando" los problemas que han surgido en la zona desmilitarizada en donde se ha denunciado que las FARC esconden secuestrados, acopian coca, entrenan a sus tropas y reclutan combatientes.