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“Se ha producido un documento castrado”


Al magistrado presidente del Tribunal Electoral, Gerardo Solís, le preocupa que el tiempo esté corriendo en contra del plan general para las elecciones del 2014 debido al traspié que sufrió el proyecto de reformas al Código Electoral en la Asamblea Nacional, pero, a pesar de la premura, se toma su tiempo para hablar el tema: medita cada respuesta, tiene cuidado al responder aquellas preguntas que puedan comprometer su imparcialidad y suspira más de una vez cuando se le interroga sobre las motivaciones que pudieron haber impulsado el rechazo de los diputados en la Comisión de Gobierno.

A pesar de ello, no deja cabos sueltos, aprovecha cada intersticio para llamar la atención a quienes tienen el poder del cambio y justifica su vehemencia en defender el proyecto de reformas señalando que dentro de las mismas hay imperativos que harán más robusta la democracia electoral panameña y darán mayor participación a las minorías.

¿A qué conclusiones llegó tras las reuniones con las directivas de los partidos políticos esta semana?

 

Las reuniones con los partidos se dan como consecuencia de las dificultades que está teniendo el proyecto de reformas al Código Electoral en la Asamblea. Nosotros hicimos todo un esfuerzo de diálogo con los diputados en la Comisión de Gobierno de Justicia y nos sorprendió negativamente el resultado de ese proceso. Haciendo un análisis objetivo del documento presentado y de lo que se eliminó del proyecto, tenemos que llegar a la conclusión de que hoy en día tenemos unas reformas electorales insustanciales; no modifican nada importante de la democracia. Cuando nos unimos para hacer este esfuerzo teníamos como norte mejorar la democracia y el documento; después de un año de trabajo entre la sociedad civil y los partidos políticos se ha producido un documento castrado. El Tribunal Electoral (TE) consideró prudente hacer un esfuerzo final para intentar, con la dirigencia de los cinco partidos políticos constituidos, buscar un consenso que nos permitiera salvar el proyecto.

¿Se ha salvado el proyecto con estas reuniones?

Yo soy optimista y miro siempre el futuro de manera positiva.

 

¿Cómo se explica el hecho de que la Comisión de Gobierno, que está integrada por diputados miembros de los partidos, no haya respaldado la propuesta de un proyecto en el cual hubo participación de sus colectivos?

Había una falta de coherencia. Me parece que los partidos que no están respaldando desautorizan a las personas que fueron a la comisión de reformas electorales en representación de ellos, porque todos consultaban. Me parece que hubo falta de coherencia en el compromiso del partido de apoyar las reformas, por eso quiero resaltar que el Partido Popular y el PRD están apoyando las reformas; el panameñismo ha dicho que va respaldar por respeto a la institucionalidad; Cambio Democrático está estudiando el tema, y el Molirena ha dicho que hay temas con los que no está de acuerdo y otros con los que sí está de acuerdo.

¿Hay algún punto de las reformas que se pueda negociar con la Comisión de Gobierno y Justicia para salvar el proyecto o están en la posición del todo o nada?

 

Hay detalles en la propuesta que es importante que tengamos presente. El TE en ningún momento votó. Las propuestas de reformas electorales surgen del consenso entre la sociedad civil y los partidos políticos. Nosotros teníamos la posibilidad de desempatar y nunca tuvimos que votar, nunca hubo necesidad de desempatar, es decir, son un consenso. Yo creo que en la propuesta, hay unos imperativos categóricos para el Tribunal Electoral.

¿Cuáles son los imperativos?

Son los necesarios para mejorar nuestra democracia. Entre ellos: más transparencia, más participación ciudadana y fortalecimiento institucional. Más participación ciudadana implica facilitar la inscripción de partidos políticos, facilitar la participación de candidatos independientes a la Presidencia de la República. En el tema de más transparencia está el tope de lo que se puede gastar, un límite a lo que puede donar una persona individualmente y la posibilidad de dar a conocer quiénes son los donantes y, finalmente, en fortalecimiento institucional, debates presidenciales. Y algo que surge reiteradamente es blindar al Tribunal Electoral de la posibilidad de intentos de presionar el desempeño del presupuesto y del financiamiento del proceso electoral. Otro imperativo es el tiempo de la aprobación de las reformas: estamos tarde. Y estando tarde se nos puede causar un problema en el inicio del Plan General de Elecciones (PLAGEL 2014). PLAGEL comienza en mayo. Cómo vamos a iniciar un proyecto de elecciones que toma dos años, si no tenemos las reglas electorales.

 

¿Estamos hablando de un atraso en todo el proceso?

Es un atraso innecesario. Nosotros estamos tratando de resaltar la importancia de respetar los acuerdos sociales.

¿A quiénes beneficia o perjudicaría este tropiezo que se ha producido en la aprobación?

Normalmente quien tiene la posibilidad de hacer las leyes es quien gobierna y tiende a pensar, equivocadamente, que hacer las leyes a su conveniencia le va permitir modificar la realidad social. Es un yerro común de quienes gobiernan. Aquí vale recordar una máxima política de que cuando se es gobierno hay que legislar para la oposición, pensando en que algún día se va a llegar a ser oposición.

Parte de la comunidad pueda que esto del Código Electoral lo vea como un asunto de políticos y magistrados, ¿cree usted que la gente está realmente enterada e interesada en ello?

Nosotros tenemos una democracia electoral sólida, pero no nos podemos llamar a engaño, no nos podemos equivocar. El pueblo panameño tiene vocación democrática, vivimos un auge económico, vivimos una época en la que hay progreso; entonces es importante que la democracia electoral se traduzca en gobernabilidad, que produzca gobernanza. Esto significa que las autoridades sean legítimas, que haya gobernabilidad, lo cual significa que haya armonía entre los poderes, pero esa armonía en la gobernabilidad debe desembocar en un paso adicional que se llama gobernanza o buen gobierno, que son las prácticas que debe realizar un gobierno para que su gobernanza redunde en beneficios para la ciudadanía. Tenemos que movernos allá: democracia electoral, gobernabilidad, gobernanza, y para que haya esto último tiene que haber una democracia deliberativa, de debates, tiene que respetarse el consenso de las mayorías y hacer lo que la mayoría decide, pero respetando la dignidad de las minorías.

¿Afecta más a esas mayorías el rechazo de las reformas?

Por supuesto. Esa es mi preocupación, que una mayoría de gobierno desconozca el consenso de la sociedad y dicte normas que no permitan la participación a las minorías para expresarse adecuadamente a través de los partidos políticos. Tenemos una democracia de partidos políticos. La Constitución dice que es una democracia partidocrática. Es decir que el que quiere activarse políticamente lo tiene que hacer a través de los partidos; entonces facilitemos las reglas para que haya partidos políticos.

Una vez llega el tema a la Asamblea el debate se torna político (negociación).

¿Estarían dispuestos a negociar o escoger de entre algunas de las reformas para no perder todo?

Hay que ponerle fuerza a facilitar la participación de la libre postulación, hay que poner fuerza a facilitar la inscripción de partidos políticos, hay que ponerle empeño a la transparencia, tenemos que poner el tope al gasto porque las campañas son excesivas; esto quiere decir que las personas con mucho dinero o acceso a mucho dinero son las que van a tener mayor posibilidad de ser elegidas. No estoy seguro de que esa sea la democracia que quiere el pueblo panameño, eso se conoce como plutocracia; es una democracia de los que más dinero tienen. Debe haber un límite a lo que una persona puede donar para que no haya padrinos a quienes se les deban los puestos públicos; debe existir la posibilidad de suministrar la información de quiénes son los donantes para que la ciudadanía se entere y eso es a través de la rendición de cuentas. Debemos disminuir los costos de campañas políticas y blindar el TE de una independencia efectiva que hoy en día no la tiene. Y por último, el más importante, más participación. En Panamá hay una discriminación real contra las mujeres porque no salen elegidas. La paridad es la posibilidad de que en la Asamblea las mujeres estén presentes en la próxima elección y estoy convencido de que una crítica de mujeres pensantes en la Asamblea legislará para el beneficio social.

¿La oposición a las reformas tiene que ver con todo el paquete o hay puntos claves que inducen a su rechazo?

Mi impresión es que tiene que ver adicionalmente con temas ajenos a los discutidos en la Comisión de Reformas Electorales (CRE). ¿Qué no se habló en la CRE? No se habló de segunda vuelta electoral y hay dos artículos en el proyecto que tocan el tema de la segunda vuelta electoral, y abrigamos la esperanza de que sean eliminados por la paz social que merece Panamá, para respetar con coherencia el compromiso ciudadano de vocación democrática. También se incluyó la ley de revocatoria de mandato; ese es un tema que debe volver al Código Electoral, no debe estar una ley aprobada fuera de la CRE y fuera del Código Electoral.

¿Esto por qué?

Porque existe en Panamá una tradición democrática de respetar la CRE. En la Comisión de Reformas Electorales no pasó el tema de la revocatoria de mandato, entonces nuestra cultura y tradición democrática nos lleva a respetar esta tradición; meter leyes electorales sin pasar por este proceso es trastocar este valor democrático que tenemos.

¿Le parece que la sociedad civil y el Tribunal Electoral están evolucionado más rápido que los partidos políticos?

En los partidos está inscrita la mitad de la población, quiere decir que la otra mitad es independiente y no participa de partidos políticos. Esa otra mitad también tiene derecho hacerse valer y expresar a través de las ONG que se dedican a temas sociales para la comunidad, y ellos también tienen derecho a que se les tome en cuenta; eso incluye a los que opinan a través de los medios de comunicación convencionales, a la ciudadanía virtual que convive en el espacio cibernético, que también debe ser tomada en cuenta, entre otros.

¿Usted está convencido de que estos cambios son determinantes para sostener la democracia en Panamá?

Claro. Si logramos el cambio sustancial, si no, es un cuento, es una hipocresía. Por eso el magistrado Valdés decía: Quitémonos la careta, seamos sinceros y digamos qué queremos y como pueblo decidamos y defendamos con coherencia una propuesta que tiende a fortalecer nuestra democracia; tenemos que abrir los ojos.

¿Concluiría en que los partidos no están interesados en que se den estos cambios?

Yo creo que sí. Están entrando en una etapa de madurez, es normal que el que llegue al poder se quiera quedar en el poder; eso está dentro de la naturaleza humana. Por eso, para evitar abusos, el pueblo tiene que controlar a quien gobierna. Yo creo que la sociedad civil es la que tiene una responsabilidad importante en impulsar las reformas.

¿Qué espera para cuando la Asamblea reinicie sus sesiones?

Hay dos posibilidades: que la Asamblea quiera tratar esto respetando a la sociedad civil y a los partidos actuando con coherencia, consciente de que todo debe pasar con armonía y con paz o que la Asamblea irrespete una tradición y una institución democrática. Esas son las dos posibilidades, no quiero pensar cuáles son las consecuencias de la segunda, quiero de manera positiva hacer un llamado para que busquemos la paz y la armonía en el seno de la institución llamada a discutir, a debatir, a deliberar, a aportar ideas, con argumentos para mejorar nuestra sociedad.

Y si no se producen esas condiciones, ¿ qué habría que hacer?

Nosotros en el Tribunal Electoral no tenemos poder. Podemos expresar de manera firme cuáles son nuestros imperativos categóricos y dejarlo sentado.

¿En caso que no pasen esta vez, estarían dispuestos a volver a presentarlas en otro momento?

Esta es una máxima de mi vida: debo dar siempre lo mejor de mí, porque todo lo que haga será superado y nada de lo que haga será suficiente. Entonces tenemos que seguir empujando, conquistando democracia, fortaleciendo la democracia, porque la democracia es un ideal inalcanzable, cuando se convierte en realidad nos ponemos una meta superior, seguimos evolucionando; siempre vamos a tener una idea de una mejor democracia y tenemos que ir en esa dirección, no podemos retroceder, tenemos que seguir adelante. La democracia es una forma de vida, es como la dieta.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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