Un gran vacío dejará en el balompié local la partida de Gary Stempel al Águila de El Salvador. El "Mister" en su estancia en nuestro país demostró mucha capacidad y visión para descubrir jóvenes valores que hoy forman parte de la selección absoluta de Panamá.
Es un adiestrador que tenía toda la capacidad para llevarnos a nuestro tercer mundial en la categoría Sub-20. Pero a la dirigencia de nuestro balompié no le interesó aprovechar la figura de Stempel, un hombre trabajador y con grandes pergaminos que revolucionó al balompié panameño.
Le han dado la oportunidad a Julio Dely Valdés, quien fue un gran futbolista, pero que a nivel de la conducción técnica, ha mostrado grandes falencias.
No dudo que Julio esté trabajando fuerte, lo que sospecho es que el llamado "Panagol" no haya convocado a los mejores jugadores de la categoría para este importante evento.
En el proceso de Stempel para el mundial de Emiratos Árabes Unidos en el 2003, se hizo una selección de jugadores en todo el país. Gary se aseguró de que los futbolistas que integrarían la tricolor fueran los mejores. Y en aquella ocasión, logró el objetivo: llevarnos por primera vez a un mundial de fútbol, incluso derrotando a México, gran potencia del área.
En esta ocasión, no se hizo lo mismo, y muchos conocedores en la materia se preguntan si tendremos el material suficiente para pasarle por encima a Estados Unidos, Guatemala y Haití.
Le deseo la mayor de la suerte a los muchachos de Julio Dely, pero hay que ser claros: en los topes amistosos no han mostrado mucho.
Nuestros rivales han tenido una extraordinaria etapa de preparación. Además los técnicos que los dirigen son experimentados.
Rodrigo Kenton, de Guatemala, incluso ha formado parte de cuerpos técnicos de Costa Rica en mundiales, y Thomas Rongen, que además ha dirigido en la MLS, liga profesional de Estados Unidos y tiene un amplio currículum como entrenador.
La suerte está echada, y lo cierto es que Panamá tiene la obligación de clasificar al mundial de Canadá.