Como una decisión objetiva, y en apego a la legislación vigente para manejar incidentes violentos en el terreno de juego, calificó el miembro del Tribunal de Honor y Disciplina de la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis), Eloy Núñez, la ratificación de la suspensión de un año al lanzador Alberto Acosta.
Para Núñez, la reacción violenta de Acosta ante el árbitro puertorriqueño Robert Rodríguez Curet, en el tercer partido de la serie final del último campeonato nacional mayor entre Los Santos y Bocas del Toro, es algo que no debe permitirse porque da un mal ejemplo a la niñez panameña.
“Le soy sincero, si por mí hubiera sido la decisión final yo le meto de por vida la sanción y (Acosta) no toca una pelota más en el béisbol de Panamá”, enfatizó.
El integrante del Tribunal de Honor argumentó que la gravedad de la falta radica en que el serpentinero agredió al colegiado por no estar de acuerdo con la ubicación de la zona de las bolas y los “strikes” en ese cotejo.
“El video del juego mostró que el comportamiento de Acosta fue todo el tiempo contrario a las decisiones del árbitro. Él lo que tenía que hacer era adaptarse a la zona que el árbitro estaba cantando”, indicó.
“Se la pasó haciendo gestos al árbitro todo el juego. En varias ocasiones se agarró sus partes íntimas y le hacía actos bochornosos y vulgaridades”, agregó.
Núñez señaló que la ratificación a esa sanción se decidió bajo el consenso de los tres integrantes del Tribunal de Honor y con base en lo que establecen los reglamentos del torneo nacional y de la Federación Internacional de Béisbol (IBAF) sobre ese asunto.
“Hemos sido objetivos en la decisión. Ni el presidente de la Federación ni la Junta Directiva influyó en ella”, puntualizó Núñez.