Quien no haya entendido que la calidad del contenido del Programa Oficial de Carreras y el orden (desde el punto de vista estructural) en que se presenten las carreras juega un papel importante en las probabilidades de que se lleven el acumulado del 5 y 6 y que haya especulaciones en las competencias, sencillamente vive en otro mundo.
Ejemplos que sustentan la aseveración que antecede sobran, y los más recientes los vimos recién el pasado fin de semana.
Justamente, dentro de la reseña que publicamos para las carreras del jueves 18 de febrero señalamos, con un dejo de ironía, que se trataba de un Programa Oficial de Carreras "para la historia".
Un montón de caballos retirados y lotes en los que el número de participantes era irrisorio fueron terreno fértil para que los apostadores, sin importar la cantidad que jugaran, salieran a pescar y, efectivamente, así se dio.
Un aficionado adquirió un boleto por $ 50 y se llevó más de 40 mil ese día. El sábado ocurrió lo mismo, cuando nuevamente se llevaron la mayor parte del dinero, mientras que el domingo llegamos hasta el final con una pistola en la nuca, porque también se reportaba un ganador de seis con dos de las ocho participantes.
Dirán que el acumulado está ahí para que se lo ganen. ¡Obvio! Pero también es parte del juego que el hipódromo lo defienda; eso es lo que hace interesante el asunto.
Ahora, veamos la raíz de este padecimiento. Generalmente en esta época del año, la cantidad y calidad de caballos con que cuenta la Secretaría de Carreras para hacer "un buen Programa" es ínfima. Eso porque muchos caballos descansan, otros padecen problemas de salud por el cambio de estación y un grupo minúsculo pero importante se prepara para cuando entre de lleno el calendario de clásicos.
A esas condiciones ordinarias se suma la rareza de que el secretario de Carreras, Jorge Yanis, ha denunciado a través de todos los medios posibles que le resulta humanamente imposible atender en solitario los negocios de dicho despacho.
A esta situación, el señor Yanis atribuye la insostenible cantidad de errores, omisiones y consecuentes retiros del Programa Oficial de Carreras todas las semanas.
Pero como muchas situaciones dentro del hipódromo nadie parece ponerles la atención suficiente y prefieren seguir halando hasta donde el cuero aguante.
Siempre se ha dicho que la Secretaría de Carreras es la columna vertebral de la hípica de aquí y de allá, con la diferencia de que aquí están dejando que se agudice la crisis para luego dar una solución definitiva.
Pero para realizar sorteo de carriles fuera de la hora y el lugar reglamentarios les sobra iniciativa, sin tomar en consideración que a veces lo importante debe primar sobre lo urgente.
Es decir, es importante que se resuelva la situación del déficit del recurso humano en la Secretaria de Carreras. La urgencia de la minoría -como fue el caso del aún discutido sorteo que se dio en un día de carreras- puede ser resuelta después.
Debieran apurarse en dar un paso hacia el frente sobre este tema Secretaría si no quieren que el Programa Oficial siga siendo un desastre y las carreras se presenten con tanta debilidad que ganarse el acumulado del 5 y 6 se convierta en la regla no en la excepción, que es lo que la mantiene como una de las preferidas de los apostadores.