Deportes

Se queda en Europa


LA COPA RYDER de golf no se moverá del Viejo Continente tras un triunfo récord -tercero consecutivo- en el K Club de Dublín y una aplastante victoria sobre los Estados Unidos por 18, 5-9, 5.
El marcador iguala el más abultado de la historia de la Ryder para Europa, conseguido hace dos años en Oakland Hills.
La historia reciente de la Ryder no engaña a nadie. De las últimas once ediciones, Europa se ha impuesto en ocho y, por primera vez, las tres últimas de manera consecutiva (2002, 2004 y 2006). El siglo XXI está, pues, gobernado por el golf europeo.
La última victoria norteamericana se escenificó en el Club de Campo de Brookline (Boston) en 1999, tras una milagrosa remontada final, rodeada de un polémico comportamiento del público estadounidense.
En el K Club no hubo hueco alguno a semejante remontada, ante el exquisito público irlandés. Europa, capitaneada por el bajito galés Ian Woosnam, cumplió también en los partidos individuales para adueñarse por tercera vez consecutiva del trofeo que instituyera en 1927 Samuel Ryder, el vendedor de semillas que frotaría ahora sus ojos si levantar la cabeza pudiera.
Estados Unidos, tras ser zarandeada en las dos jornadas anteriores de partidos por parejas, se vio abocada a remontar un marcador de 6-10. La misma desventaja que enjugó el equipo americano en la citada edición de 1999.
"Nada es imposible. Todavía podemos ganar!", clamaba la víspera Lehman para insuflar ánimos a un abatido equipo norteamericano obligado a virar la desventaja.
El espíritu de Tom Lehman, el capitán estadounidense, que vivió como jugador aquella Ryder99, tuvo en Stewart Cink a su mejor valedor.
Cink, imbuido de ese espíritu y con un golf deslumbrante, arrolló por 4 y 3 a Sergio García, el "alma mater" de los europeos en las dos jornadas precedentes (4 partidos y 4 victorias).
García quedó tumbado en el hoyo 15, a la par que se hizo añicos su intento de pasar a la historia de esta competición como el único capaz de ganar sus cinco partidos.
La mala noticia corrió como la pólvora por el K Club. De inmediato se propagó una corriente negativa, pero que enseguida sufrió un repentino cortocircuito. El veterano escocés Colin Montgomerie, de 43 años, se deshacía de David Toms, para dar a Europa un punto con enorme carga psicológica.
"Monty" sumó un punto más para Europa, el primero de la jornada, y ya sólo faltaban tres para retener el trofeo. Esos tres puntos, vitales, llevaron la marca de Inglaterra. Fueron donados por los ingleses Paul Casey (2 y 1 frente a Jim Furyk), David Howell (5 y 4 ante Wetterich) y Luke Donald (2 y 1 a Chad Campbell).
El honor de embocar el "putt" que rubricó un triunfo histórico para Europa, y que lo ilustrará en publicaciones y portadas, recayó en el sueco Henrik Stenson (4 y 3 frente a Vaungh Taylor).


fecha edicion
old id
251230
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América