El español Rafael Nadal, que ayer avanzó a la tercera ronda del Abierto de Australia tras imponerse con autoridad al australiano Thanasi Kokkinakis, por 6-2, 6-4 y 6-2, comentó que el intenso calor hace "imposible" jugar en las pistas exteriores.
"Con ese calor es imposible jugar fuera", dijo tras el partido el primer favorito en Melbourne, que saltó a la pista central más tarde de lo previsto debido al cierre del techo del Rod Laver Arena.