Tras superar una crisis por denuncias de la utilización de la zona desmilitarizada para ocultar secuestrados, hoy se reanuda el proceso de negociaciones de paz entre el gobierno del presidente Andrés Pastrana y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En las conversaciones de hoy , los delegados del gobierno y la guerrilla buscarán un mecanismo de verificación para investigar las denuncias sobre utilización de la zona desmilitarizada de 42.000 kilómetros cuadrados para ocultar o negociar secuestrados, cobrar extorsiones y reclutar jóvenes para la guerrilla, anunció Camilo Gómez, alto comisionado para la paz.
Gómez se reunió el domingo en San Vicente del Caguán con Raúl Reyes, portavoz de las FARC en la mesa de negociaciones para verificar informes suministrados por el fiscal general, Alfonso Gómez Méndez, según los cuales dos niños secuestrados por las FARC están en la zona de distensión.
"Las FARC no ha secuestrado, no secuestra y no secuestrará niños", dijo Reyes en una conferencia de prensa anoche, al refutar al fiscal. Ofreció que la guerrilla haga una búsqueda en la zona de distensión para determinar si delincuentes comunes la están utilizando para ocultar a personas secuestradas.
El aumento del secuestro y particularmente de niños, ha provocado una fuerte reacción de dirigentes políticos, empresariales y de la opinión pública para exigir a la guerrilla poner fin a este tipo de delitos, con los cuales financia la insurrección contra el estado.
Alvaro Uribe Vélez, candidato presidencial liberal, propuso al gobierno que abandone la mesa de negociaciones hasta que la guerrilla suspenda los secuestros y deje en libertad a los rehenes que tiene en su poder.
Fabio Valencia, uno de los delegados del gobierno en las negociaciones, dijo en la noche del lunes al concluir la reunión con las FARC que esa propuesta es "una locura", porque podría precipitar al país a un conflicto mucho mayor de impredecibles consecuencias.
El comisionado de paz aseguró que las propuestas de suspender las negociaciones de paz "son facilistas y para la guerra" y reiteró que el gobierno continuará la búsqueda de una solución política al conflicto de casi cuatro décadas que vive Colombia.
"La inmensa mayoría de los colombianos quiere la paz porque está cansada de la guerra", manifestó por su parte Raúl Reyes al reiterar la decisión de las FARC de mantener las negociaciones hasta alcanzar un acuerdo.
Sin embargo, dirigentes políticos urgieron a las partes a la creación de una comisión internacional encargada de verificar denuncias sobre violaciones a los acuerdos que gobiernan las negociaciones de paz y la operación de la zona desmilitarizada que, según advirtió Pastrana, es exclusivamente para adelantar los diálogos de paz.
"Solicito al gobierno nacional y a la guerrilla que se designe una comisión internacional de verificación, escogida de mutuo acuerdo, que le devuelva a los colombianos y a la comunidad internacional, la confianza y el consenso que requiere el proceso de paz", dijo la ex candidata presidencial Noemí Sanín, en una declaración escrita.