El subsecretario mexicano de Comercio, Raúl Ramos Tercero, un funcionario estrechamente vinculado con un polémico registro vehicular a punto de ser derogado, se suicidó en un paraje de las afueras de la ciudad de México, dijeron ayer fuentes oficiales.
El cuerpo del funcionario fue hallado a unos 25 kilómetros al este de la capital, agregaron los informes.
"Fue un suicidio, categóricamente fue suicidio", declaró a varias cadenas radiales el procurador de justicia del estado de México, en cuya jurisdicción fue encontrado el cuerpo, Gerardo Sánchez.
El procurador explicó que el cadáver de Ramos Tercero fue encontrado el miércoles por la noche con una profunda herida de un estilete --que prácticamente le cercenó la yugular-- a unos 300 metros de un vehículo abandonado al costado de una carretera, cerca del Parque Nacional de la Marquesa, una reserva forestal del vino estado de México.
Sánchez dijo que en el vehículo, de propiedad estatal, fueron encontradas seis cartas que el funcionario suicida dirigió a su jefe, el ministro de Comercio, Herminio Blanco; al diario capitalino Reforma; al senador Javier Corral, del todavía opositor y derechista Partido Acción Nacional (PAN); a su esposa, a sus padres, y a la contralora del ministerio de Comercio y Fomento Industrial.
Ramos Tercero, un economista de 45 años con doctorado en la universidad estadounidense de Stanford, se desempeñaba desde 1994, cuando comenzó el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, como subsecretario de Normatividad y Servicios a la Industria y al Comercio Exterior.