Al igual que como ocurrió en los años 2002 y 2003, ahora Carlos “Calicho” Ruiz se encargó de que una vez más el prestigio del béisbol panameño se ensuciase.
Ruiz se convirtió en el séptimo pelotero en dar positivo por el uso de una sustancia prohibida, desde ese año a la fecha de hoy.
El veragüense Freddy Herrera y el colonense Alfonso Brown cayeron en ese pecado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe del 2002, cuando el béisbol ganó la medalla de plata en El Salvador.
Herrera y Brown fueron suspendidos por dos años de los torneos nacionales e internacionales.
El verano siguiente, en febrero del año 2003, se anunció que el coclesano Roberto Gutiérrez, y para aquel entonces los profesionales Earl Agnoly, Jorge Cortez y Roberto Kelly, también habían ingerido un medicamento prohibido en la Copa Intercontinental del 2002 jugada en Cuba.