Sebastian Vettel, quien es ya tetracampeón mundial, impuso un récord para una temporada de la Fórmula Uno, con su octava victoria consecutiva, al triunfar ayer en el Gran Premio de Estados Unidos, gracias a otra actuación avasalladora.
El alemán, que largó primero, tomó la primera curva, crucial en el circuito de Austin, con su típico arranque a toda velocidad, y no volvió a dar oportunidad a sus rivales.
El piloto de Red Bull llega a la última carrera de la temporada, el próximo fin de semana en Brasil, con la oportunidad de empatar el récord impuesto por su compatriota Michael Schumacher, de 13 triunfos en una sola campaña.
Se acerca también al récord de la F1, de nueve triunfos consecutivos, impuesto por el italiano Alberto Ascari, entre el final de la temporada de 1952 y el comienzo de la correspondiente a 1953.
El alemán firmó su trigésima octava victoria en Fórmula Uno, con lo que engrosó la cuarta mejor marca de todos los tiempos, superada solo por su compatriota el séptuple campeón mundial Michael Schumacher, con 91; el francés Alain Prost, que ganó 51 veces; y el malogrado Ayrton Senna, vencedor en 41 ocasiones para Brasil.
Romain Grosjean, el piloto francés de Lotus, llegó segundo, su mejor ubicación en lo que va del año.
El australiano Mark Webber, compañero de Vettel, fue tercero.