¡No son sorpresas! Ya, la realidad del Atlético Chiriquí dejó de ser una profecía. Con el partido del sábado ante el San Francisco, por momentos pensé que veía un equipo similar al de Van Gaal, con mucho fútbol en todos los sectores del campo de juego.
Un elenco que desborda, que tiene banca y que demuestra que no depende de nadie, sino del equipo en sí. Por eso, ni se le extrañó a Eibyr Bonagas, ausente por lesión.
En su lugar emergió la figura de Auriel Antonio Gallardo y el de Puerto Armuelles, no se amilanó. Ahora sólo queda una incógnita por develar en este equipo que está lleno de certezas: ¿podrá demostrar el mismo carácter de visitante?
Sólo jugó un partido fuera de casa, ante un equipo de muy mal arranque como Chepo, sin dudas, no es medida.
Por eso, la expectativa estará en el próximo sábado cuando Chorrillo sea el termómetro para Méndez y sus "players". Aunque, hasta aquí, Atlético es el mejor del campeonato.