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Seguridad Integral y Democracia

Es un concepto cuyo objetivo fundamental es el ser humano, la persona, no otros intereses. Hablamos de una seguridad nacional que pone por encima los valores democráticos, como condición fundamental para el desarrollo de la sociedad.


Un proyecto de país no se puede concebir sin seguridad, y esta última es imposible sino se combate la corrupción.
La conclusión se desprende de la entrevista concedida por Héctor Alemán Estévez a Semblanzas, y en la que abordamos una amplia agenda sobre el enfoque que dará a la seguridad nacional de Panamá, la administración de Martín Torrijos Espino que se instala el miércoles venidero.
La Seguridad Nacional -dijo- es un tema que no admite improvisaciones, que requiere un mínimo de consensos, que debe además interpretar adecuadamente el interés nacional.
Designado en la cartera de Gobierno y Justicia, Alemán Estévez deploró la percepción de corrupción que existe en las instituciones panameñas, y aseguró que tal cual lo ha prometido el presidente Torrijos Espino, el futuro gobierno será implacable en este aspecto.
Si hay algo de lo que los panameños están hastiados es precisamente de la percepción de corrupción que hay en este país. Nosotros sabemos que por muchísimas cosas buenas que hagamos, que todo lo que nos planteamos hacer en este momento como gobierno lo hacemos, y lo hacemos bien, pero sino acabamos con la corrupción no habremos hecho nada, enfatizó.
Además de la Seguridad Nacional y la corrupción, Alemán Estévez habló con Semblanzas sobre el futuro de la Policía Nacional, la situación en la frontera de Panamá con Colombia, sobre el PRD y el proceso democrático en que está empeñado el país; y sobre las relaciones de Panamá y Estados Unidos en esta materia.
Recordó que cumplidos los Tratados Torrijos-Carter, por primera vez Panamá debió hacerse cargo de este aspecto sin la presencia de Estados Unidos, por lo que en 1999 el PRD, meses antes de que se cumplieran los términos de los TTC y Panamá adquiriera la total soberanía sobre todo su territorio,(...) se planteó el debate sobre el futuro de la seguridad nacional. Y ese debate que hicimos a lo interno del partido fructificó en un acuerdo, en principio con el Partido Popular entonces, y luego invitamos a las fuerzas políticas del país para que lo convirtiéramos en una propuesta de seguridad nacional consensuada.
Que esa propuesta la que más tarde el saliente gobierno de Mireya Moscoso transformó en un decreto ejecutivo denominado Estrategia de Seguridad Nacional de Panamá, pero transcurrido cinco años Alemán Estévez lamentó que se hubiese perdido una oportunidad preciosa para cimentar esa estrategia.
El solo hecho de que a final de su período (el gobierno saliente) empiece a presentar leyes y a desarrollar acciones punitivas, constituye el mejor indicio de que durante todo este período no se fue lo suficientemente audaz como para plantearse medidas que le dieran una base permanente a esta estrategia de seguridad nacional, manifestó.
¿Quién es Héctor Alemán Estévez? Es una pregunta que podría responderse de distintas maneras: el mayor de nueve hermanos, nacidos en el hogar constituido por Héctor Alemán y Ángela de Alemán; un colonense que conoce con exactitud las 16 calles de esa atlántica ciudad.
Pero cuando le preguntamos cómo se define asimismo, nos dijo que él es un luchador social, cuyos primeros años de su formación estuvieron en las aulas del Colegio Abel Bravo.
Cuando uno nace y crece en esas 16 calles de Colón, con tantos problemas sociales, con tanta pobreza, con tanta falta de oportunidades es muy difícil no vincularse políticamente a una alternativa de lucha social. Tienes dos opciones, o haces eso, o puedes terminar siendo delincuente, y gracias a Dios y a mis padres, especialmente a mi madre, recibí no solo una educación formal, sino una educación integral, con mucho esfuerzo y sacrificio, aseveró.
Alemán Estévez es licenciado en relaciones internacionales, padre de Héctor, Arling y Ariel Eduardo, y está casado con Eunice de Alemán.
Fundador de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP), fue uno de esos perredistas que a finales de los años 80 organizó varias huelgas contra el régimen de Manuel Noriega, contra la corrupción existente en ese momento y por la estabilidad de los servidores públicos.
Es actualmente Secretario de la Comisión Política del Parlamento Latinoamericano; fue presidente durante dos años de la comisión de relaciones exteriores de la Asamblea Legislativa, y ha participado en los esfuerzos integracionistas centroamericanos, primero como dirigente sindical y luego como dirigente político. Cuando fue Director General del IFARHU ocupó la vicepresidencia de la Asociación Panamericana de Crédito Educativo (APICE), y durante muchos años estuvo vinculado al Comité Ejecutivo Mundial de la Internacional de los Servicios Públicos.
¿Pero qué ha significado para él convertirse en Ministro de Gobierno y Justicia luego de esta trayectoria?
Un nuevo reto en mi evolución política, señala. Pertenezco a una generación que le tocó enfrentar un sin número de situaciones en el país, que creció en un ámbito de compromiso social profundo. Cuando el General Torrijos llega al poder en 1968, yo tenía 11 años y desde entonces pude entender cambios profundos en el país que fueron esenciales para alguien que como yo no hubiese tenido oportunidades sino se dan esos cambios. Torrijos nos llamó "los hijos predilectos de la Revolución". A finales de la década del 70 nos llamó a convertirnos en el relevo generacional, y yo al igual que muchos de los de mi generación dijimos presente. A su muerte nos comprometimos a continuar su lucha. Torrijos fue capaz de completar una fase de la lucha del pueblo panameño, la fase de la liberación nacional, de la consolidación del estado nacional. Pero él advirtió que cumplida esa fase había que volver la mirada a lo que llamó la "patria doméstica", y yo creo que esa fase está inconclusa. Tengo el privilegio, como parte de mi generación, de completar ese esfuerzo, y además el privilegio de hacerlo acompañando a su hijo.
Semblanzas: ¿Cuáles son los lineamientos que cumplirá su Ministerio en materia de Seguridad para el próximo quinquenio?
HAE: Durante casi 100 años la seguridad nacional estuvo vinculada de manera estrecha a los intereses del ejército norteamericano. La seguridad nacional estaba vinculada fundamentalmente a la seguridad del Canal. Durante los primeros años de la República, la fuerza pública se constituyó básicamente en el fiel de la balanza en las disputas entre sectores políticos, y desempeñó un rol definitorio de la situación política, más que garantizar como función propia la seguridad nacional. Esto fue evolucionando hasta convertirse en una situación que produjo una serie de conflictos, que culminaron en la invasión norteamericana de 1989. Cumplidos los tratados Torrijos-Carter, por primera vez el país integrado y soberano se planteó la necesidad de garantizarse su propia seguridad nacional. Por eso el PRD en 1999, meses antes de que se cumplieran los términos de los TTC y Panamá adquiriera la total soberanía sobre todo su territorio, se planteó el debate sobre el futuro de la seguridad nacional. Ese debate fructificó en un acuerdo, en principio con el Partido Popular, y luego invitamos a las fuerzas políticas del país para que lo convirtiéramos en una propuesta consensuada. Y así ocurrió. Esa propuesta presentada por nosotros se convirtió luego en un decreto ejecutivo que la formalizó como La Estrategia de Seguridad Nacional de Panamá. Por eso digo que no estamos improvisando, que no estamos llegando al Ministerio de Gobierno y Justicia a empezar a pensar en el tema.
Semblanzas: Ustedes la produjeron pero... ¿Cumplió el gobierno saliente con esa propuesta que era resultado de un consenso?
HAE: Pienso que se perdió una buena oportunidad de cimentar esta estrategia. El solo hecho de que a final de su período, prácticamente a semanas de culminar su periodo de gobierno, se empiecen a presentar leyes y a desarrollar acciones punitivas, es quizás el mejor indicio de que durante todo este período no se fue lo suficientemente audaz como para plantearse medidas que le dieran una base permanente a esta estrategia de seguridad nacional. Por eso nuestro planteamiento, nuestro programa, nuestra acción concreta y específica están orientadas a desarrollar esa estrategia de Seguridad Nacional, que debe entenderse en toda su complejidad. Es un concepto que nosotros llamamos Seguridad Integral, cuyo objetivo fundamental es el ser humano, la persona, no otros intereses. Hablamos de una seguridad nacional que pone por encima los valores democráticos, como condición fundamental para el desarrollo de la sociedad.
Semblanzas: ¿Eso indica que tal como está concebida "mano dura" llega a su fin el primero de septiembre?
HAE: Como una acción improvisada, sí. Definitivamente. Como componente de una estrategia que tiene todos estos ingredientes, definitivamente que si vamos a ser inflexibles, duros y de manera permanente contra los delincuentes. A perseguir el delito en la forma que sea y con mejor nivel de organización e instrumentos para hacerlo. Ese es un aspecto de la estrategia, garantizar la seguridad ciudadana, pero también están la seguridad de frontera, y no solo me refiero a la frontera con Colombia, sino con Costa Rica, a nuestra fronteras marítimas, adecuadamente defendidas, y a nuestra frontera aérea.
Semblanzas: En el caso de la seguridad de la frontera de Panamá con Colombia, esta situación siempre ha sido un poco compleja dada la presencia de actores muy disímiles ¿Cómo se abordará esto?
HAE: Debe haber una coordinación entre las fuerzas de seguridad de ambos países, para que ambos podamos garantizar, cada uno desde nuestro territorio, un mínimo de seguridad que permita la convivencia en la frontera. Pero nosotros vamos a defender nuestro carácter de neutralidad, no pretendemos inmiscuirnos en el conflicto colombiano. Nosotros tenemos, sencillamente, la misión de proteger nuestra frontera. Y para eso también hay que entender la necesidad de crear condiciones en esa frontera para que los panameños se sientan seguros, lo que no implica solamente tener un pie de fuerza adecuado, sino llevar al gobierno a la frontera, que todos los organismos, las instituciones del Estado, puedan tener presencia efectiva en la atención a la población fronteriza y establecer mecanismos que garanticen una migración adecuada.
Semblanzas: En los últimos días los medios informativos han puesto en evidencia cierto grado de corrupción en importantes órganos de la seguridad del Estado ¿Contemplan ustedes la posibilidad de depurar esos organismos?
HAE: Ha tocado el punto neurálgico, sobre el cual, sino lo atendemos en su justa dimensión no se puede construir ninguna visión de país, y es el tema de la corrupción. Si hay algo de lo que los panameños están hastiados es precisamente de la percepción de corrupción que hay en este país. Nosotros estamos claro de que por muchísimas cosas buenas que hagamos, que todo lo que nos planteamos hacer en este momento como gobierno lo hacemos, y lo hacemos bien, pero si no acabamos con la corrupción no hemos hecho nada. Y tenemos claridad meridiana de lo que eso significa. Una condición sine que nom para que este país pueda desarrollarse de manera sostenida es establecer mecanismos confiables, en contra de la corrupción, en contra de la corrupción en los organismos de seguridad, en contra de la corrupción en las instituciones públicas, y generar una nueva cultura, porque el problema es mucho más profundo; porque la sociedad tiene esa presunción, de corrupción. Generar una cultura que solo se genera con el ejemplo, y créame que el presidente ha reiterado muchas veces su firme disposición y decisión, de enfrentar este flagelo.
Semblanzas: la Institución de seguridad por excelencia ha sido la Policía Nacional ¿Qué clases de cambios se están concibiendo para ella?
HAE: La policía nacional es una institución clave en el desarrollo nacional. He estado revisando lo que está pasando en la policía nacional y creo que nosotros tenemos una institución que vale mucho. El valor individual y colectivo de nuestros policías hay que ponderarlo en su justa dimensión. Tenemos el material humano suficiente para hacer las cosas mejor. Se ha construido poco a poco una policía eficiente. De lo que se trata ahora es de aportar nuestra parte. Queremos modernizar esa policía, integrar los servicios de seguridad, darle mayor capacidad a los policías para hacer mejor su trabajo; queremos darle sustento legal a aquellos componentes de la policía que no lo tienen, como el Servicio Marítimo Nacional, como el Servicio Aéreo Nacional. Queremos profesionalizar a la policía y darle una estructura que le permita cumplir integralmente sus funciones.
Semblanzas: En los últimos años se han suscrito una serie de convenios de cooperación entre Panamá y Estados Unidos en materia de seguridad ¿Cómo serán abordados estos convenios?
HAE: Nosotros vamos a honrar los compromisos del país. El país tiene una serie de compromisos debidamente ratificados y nosotros los vamos a honrar. Pero los vamos a honrar también sobre la base de una clara identificación de nuestros intereses. Es decir la cooperación en materia de la persecución del delito internacional, que es el otro componente de la estrategia, la persecución al narcotráfico, al terrorismo, al lavado de dinero y a otras formas de delitos internacionales. También será un componente básico de nuestra estrategia de seguridad nacional. Panamá no puede ser pasto fácil de los delincuentes. En ese ámbito vamos a coordinar la cooperación internacional de manera integral, con todos aquellos países y organismos que de una u otra forma coinciden con nosotros en defender ese interés nacional.
El otro componente de nuestra estrategia será sin dudas la seguridad del Canal y la Seguridad Marítima, que por las particularidades de ser un país abierto al mundo, con un bien universal como lo es el Canal, tenemos la necesidad de atender.
Semblanzas: Ministro, Panamá ha sido un país con una relación muy peculiar con EEUU, hace algunas semanas se produjo en este mismo Hotel un seminario en el que participaron prácticamente todos los funcionarios de la seguridad del Estado del nuevo gobierno, encabezados por Usted, y funcionarios norteamericanos ¿Cuál es el carácter que le dará este nuevo gobierno a esas relaciones?
HAE: La responsabilidad de dirigir, conducir, las relaciones exteriores panameñas es una responsabilidad del Presidente, y la ejerce a través de su canciller. Yo preferiría no entrar en mayores detalles respecto a este tema. Lo único que pudiera comentarle es que Panamá y Estados Unidos somos socios antiquísimos. Panamá y EEUU en materia comercial, cultural, en el desarrollo de intereses comunes, tenemos una historia muy larga, con altas y bajas, con problemas, como en toda relación. Sin embargo hay un mundo de nuevas relaciones por construir y en este mundo de hoy las garantías de la seguridad pública son fundamentales para que cualquier país pueda desarrollarse. Las amenazas a la seguridad pública, a la seguridad soberana hoy no se miden con los parámetros con que se medían durante la "guerra fría", las cosas cambiaron. Por tanto hay que readecuar las formas con que podemos, no solo con Estados Unidos, sino con todos los países, generar condiciones de cooperación para hacerle frente a esas nuevas amenazas de terrorismo, de tráfico de drogas, de secuestro, de delincuencia internacional.
Semblanzas: Aparte del cargo que ocupará en el gobierno entrante, Usted es dirigente del PRD, y algunos sectores parecen preocupados por lo que llaman la "herencia militarista del PRD" ¿cuál va a ser el comportamiento del PRD respecto a este proceso democrático en que está empeñado el país?
HAE: Quienes tienen esos temores son los menos evolucionados en nuestro país. Pienso que son temores infundados. Favorablemente para nosotros, la mayoría de los panameños tiene otra percepción del PRD, y esa mayoría le dio el 47 por ciento de los votos al PRD y a Martín Torrijos para gobernar, porque está en el entendimiento de que, primero somos una fuerza política evolucionada; somos la fuerza política más democrática del país. Mal puede una fuerza política ofrecer democracia cuando no lo es internamente. Yo creo que hoy, hasta nuestros más furibundos enemigos políticos, no solo reconocen que este es el partido más democrático del país, sino que han llegado a la conclusión de que hay que imitarnos en ese ejemplo. Pero además el PRD ha sido capaz de detenerse y hacer una retrospectiva de nuestros errores, de generar una visión de futuro que nos ha permitido imaginar al Panamá de los próximos 25 o 50 años, para poder elaborar las propuestas que le hemos presentado al país en la campaña electoral y que el país nos aceptó como buenas y que nos aprestamos a desarrollar como gobierno. Somos, además, un partido de futuro, porque durante estos años, crecimos en más del 50 por ciento, fundamentalmente en la juventud. Más del 50 por ciento de más de 200 mil nuevos inscritos, en nuestro partido, oscilan entre los 18 y 35 años, lo cual quiere decir que la juventud de este país, en una proporción importante, cree que el PRD es un partido de futuro, y cree que este es un partido en el que tiene un espacio en el que puede desarrollarse. Todas estas circunstancia nos ubican en punto de preferencia porque un partido político como cualquier organismo vivo sino evoluciona sucumbe. Y ahí está el gran mérito de nuestro dirigente Martín Torrijos, que fue capaz de encabezar un proceso de modernización y evolución de nuestro partido. Y el pueblo panameño lo valoró positivamente y lo hizo presidente de la República.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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