Fue, para muchos, el mejor futbolista de todas las épocas, en Panamá. Armando Javier Dely Valdés, nacido en Colón el 4 de enero de 1964, no era muy aficionado a la elocuencia. Diríase que prefería hablar con la pelota, a la que le unía una amistad limpia y pura, sin secretos ni sorpresas.
Su paso por Argentinos Juniors fue memorable. Grande y a la vez humilde, todos le quisieron. Debutó con poca diferencia de edad, en la reserva, en la primera división, y en el máximo torneo continental: la Copa Libertadores de América. Fue campeón en todo. Y no pudiendo ser tenido en cuenta por una lesión en la final intercontinental en Tokio, ante el famoso Juventus, sus compañeros lo llevaron con ellos, como premio a su modestia y a su hombría de bien.
“…Y ya lo ve…Y ya lo ve…¡Es el hermano de Pelé!”….Fuera de Buenos Aires, tuvo la ocasión de darle a los “bichos colorados” un galardón excepcional. Fue la Copa Interamericana, que recompensara al titular de la Copa Libertadores de América con el campeón de la CONCACAF. En 1995, se enfrentaron Argentinos Juniors y el Defense Force, de Trinidad & Tobago. El equipo argentino fue el ganador, 1-0, gol de Armando Javier Dely Valdés, y se llevó el valioso trofeo.
Este lunes, se cumplen seis años de su prematura desaparición física. Sus padres, sus hermanos, su pueblo, sus amigos, nunca lo olvidarán.
Actualmente, el principal coliseo de fútbol en Colón lleva el nombre de este gran maestro del balón.