La pequeña gira por Sudamérica que hizo el técnico Julio César Dely Valdés nos costó seis goles encajados y pocas conclusiones positivas previo a la Copa Oro.
Con Colombia perdimos 0-3, mientras que Uruguay nos dio del mismo chocolate en Montevideo.
Lo único rescatable colectivamente es que jugamos ante dos selecciones de alto nivel y que de seguro en la Copa Oro difícilmente podamos encarar a rivales de esa envergadura, salvo uno o dos, entre ellos México y Estados Unidos.
Los dos partidos les dan un amplio panorama de las deficiencias en las que debe trabajar durante la próxima semana el técnico Dely Valdés para poder llegar de la mejor manera al choque inicial ante Trinidad y Tobago.
La verdad es que nos dieron dos bailes, uno en Bogotá y el otro en Montevideo, que de algo deben servir tanto al entrenador como a los jugadores.
La expectativa estaba centrada por muchos entre ellos, yo por la presencia y de titulares de Marcos Sánchez y Valentín Pimentel.
Sánchez no cumplió y complicó al equipo, lo bailaron con rabona y todo. A los 58 minutos José Fajardo baja un balón con perspectiva, se lo acomoda a Sánchez, que se lo dejó robar de inmediato.
A los 70, en la zona defensiva panameña Sánchez perdió el balón en dos oportunidades, y lo peor es su actitud, que se queda mirando cómo el atacante uruguayo dispara al arco de "Manotas" Mejía, que para fortuna no culminó en gol.
A los 76 minutos pudo llegar por la derecha, y provocó una falta y tiro libre que después el propio Sánchez cobró, pero sin peligro para la zaga charrúa.
A los 81 fue sustituido por "El Pumita" Rodríguez.
Pimentel fue poco lo que aportó, pero no lo podemos sacrificar solo, porque la contención estuvo deficiente. Igual que los laterales que fueron paseados a placer por los atacantes locales, incluyendo Kevin Galván.
El mejor de la cancha sin dudas fue Fajardo, que luchó cada balón con determinación y demostró que tiene mucho que dar en la Copa Oro.
A nadie le gusta perder y menos que lo critiquen, pero esperamos que mejoren en los partidos de competencia.