Seis niños indígenas pech murieron a causa del consumo de aguas contaminadas por héces fecales y químicos en una remota región del este de Honduras, dijo ayer un diario local.
El fallecimiento de los menores denunciado por el dirigente indígena Orlando Tomé se revela cuando al menos dos de las ocho etnias indígenas de Honduras enfrentan hambrunas.
El gobierno del presidente Carlos Flores ha enviado suministros del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) para tratar de aliviar la situación.