La preselección de baloncesto mayor de Panamá vuelve esta noche al Gimnasio de Balboa, en busca de las mejores condiciones que le permitan lograr uno de los dos cupos a los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Según explicó el dirigente de este deporte, Hernán Hernández, el combinado nacional luce bien, con jugadores jóvenes, con ambiciones para su compromiso que se realizará del 1 al 6 de marzo en El Salvador.
Hernández dijo que le ha gustado la forma en que se han manejado los entrenamientos, donde se ha enfatizado en el aspecto técnico-táctico. “En esta última semana se profundizará mucho más en el aspecto defensivo”, agregó.
Aunque el viaje no está 100 asegurado por la falta de ayuda económica, ya el INDE se comprometió a solucionar el problema de los pasajes completos, incluyendo los técnicos y los jugadores.
En otro aspecto, el dirigente se mostró satisfecho con los juegos de fogueos que han tenido, en la que se ha podido corregir mucho y profundizar en otras estrategias de juego.
Antes de empezar la campaña pasa el timonel había expresado que le gusta cómo el panameño trabajaba porque sabía guiar bien a los lanzadores.
Hace un par de días el receptor chiricano fue consultado sobre el tema y dio muestra que estaba preparado para todo sin importarle los rivales que tenía al lado.
"Tuve una gran temporada de descanso y no puedo esperar para iniciar (la temporada). "Esto va a ser bien divertido", afirmó Díaz.
El año pasado estuvo presente en 1001 juegos, dando 86 imparables en 334 turnos al bate para un promedio de .257. Pisó el plato en 30 oportunidades y remolcó 34 carreras.
En ocho temporadas en las mayores acumula porcentaje ofensivo de .259 tras sonar 463 batazos a la tierra de nadie en 1,789 turnos con el madero.
Díaz uno de los 42 panameños que han llegado a las Grandes Ligas, tiene cinco campañas completas como receptor estelar, lo cual inició en 1999 con los Indios de Cleveland.
Debutó en 1996, donde sólo jugó en cuatro partidos; en 1997 cinco; y en 1998 17.
Su mejor temporada fue la de 2001, al batear para la tribu .277, con 121 imparables, 54 carrera anotadas, 56 impulsadas. Además es el año con más partidos jugados con un total de 134.