La atleta sudafricana Caster Semenya dijo sentirse "maravillosamente" en su regreso a Berlín, donde celebró el año pasado su máximo triunfo al ganar el título mundial de los 800 metros y donde empezó también un calvario, debido a dudas sobre su feminidad que la mantuvieron once meses alejada de las pistas.
"Me alegra mucho volver a correr en el hermoso Estadio Olímpico y ante el público berlinés", dijo Semenya en una conferencia de prensa, dos días antes de su reaparición en la capital alemana.
Semenya, que fue sometida a una larga serie de exámenes para verificar su sexo, sólo ha competido dos veces desde que se le permitió volver a las pistas en julio. En las dos ocasiones ha ganado, pero ella asegura que no puede estar satisfecha con los tiempos obtenidos.
Para mañana, en Berlín, la meta de la sudafricana es correr por debajo de los 2 minutos, aunque muchos dudan que algún día pueda repetir la marca de 1:55.45 con que se coronó campeona del mundo.