Nigeria será el rival de Costa de Marfil hoy, en el estadio Alex Border de Alejandría, en la primera semifinal. La segunda, en el Estadio Internacional de El Cairo, la dirimirán Egipto y Senegal.
Los marfileños, verdugos de Camerún en cuartos, luchan por ceñirse su segunda corona africana liderados por Didier Drogba. El delantero del Chelsea fulminó a la selección de Samuel Etoo al transformar el penalti definitivo en una tanda inolvidable que terminó 12-11 a favor de los elefantes.
Drogba es la principal baza del equipo que entrena Henri Michel ante una joven selección nigeriana que busca revivir tiempos pasados. Los súper-águilas, apartados del Mundial, quieren enmendar ese fracaso con un éxito en Egipto.
El técnico de Nigeria, Augustine Eguavoen, aseguró que sus jugadores están muy motivados en esta competición.
"Queremos compensar la ausencia de la Copa del Mundo y el largo tiempo que llevamos sin ganar la Copa de África (desde 1994) con una actuación brillante aquí", afirmó el entrenador del equipo nigeriano, que eliminó en cuartos de final a Túnez, defensora del título, en la tanda de penaltis.
Henri Michel es consciente que el exceso de confianza puede ser un enemigo muy peligroso para su selección y en las horas previas al partido hace todo lo posible para mentalizar a los jugadores marfileños de la dificultad del duelo.
"Será un encuentro complicado, muy físico, pero los dos equipos estaremos en igualdad de condiciones físicas porque ambos jugamos una prórroga en la anterior eliminatoria", destacó el técnico de Costa de Marfil.
Egipto ya ha ganado cuatro veces la Copa de África, la última en 1998, una marca que iguala Ghana. Los faraones quieren ser los primeros en alcanzar los cinco títulos y hacerlo ante sus aficionados les motiva de manera especial.
Los anfitriones, por su parte, viven las horas previas de su semifinal ante Senegal pendientes de su mejor jugador, Mido, lesionado durante el partido de la primera fase que Egipto ganó a Costa de Marfil (3-1).