Cuatro campesinos integrantes de rondas de autodefensa civil fueron asesinados y luego decapitados por miembros de una columna de la organización maoísta Sendero Luminoso en un remoto poblado de la región centroandina de Perú, informó ayer la policía peruana.
El episodio, que dejó además cinco heridos, se produjo hace una semana pero recién fue conocido en las últimas horas por informes del alcalde Elio Londoñe García, del distrito andino de Tintay Puncu, quien llegó tras larga caminata a Huancayo, 350 km al este de Lima, para dar cuenta de la incursión senderista.
La matanza se produjo cuando unos 50 senderistas con el rostro descubierto tomaron el caserío Yananyacu, enclavado en las alturas andinas y que pertenece a la jurisdicción de Tintay Puncu, y dispararon con armas automáticas contra los labriegos, informó Londoñe a la policía.
Los cadáveres de los cuatro campesinos fueron llevados por los propios senderistas a la plaza principal del poblado, donde en presencia de la población fueron decapitados y luego las cabezas expuestas sobre piedras a modo de "escarmiento", según los reportes.
Años atrás los campesinos del poblado participaron activamente en "rondas campesinas" organizadas para enfrentar a las columnas senderistas que asolaban la región, dijo una fuente policial al señalar que la incursión tuvo una evidente motivación de venganza.
A raíz del asalto senderista los moradores de Yananyacu han abandonado el pueblo y se han refugiado en los cerros cercanos, a la espera de la llegada de una patrulla policial que partió desde Huancayo para perseguir a los atacantes.
Fuentes policiales han mostrado preocupación por recientes informes que dan cuenta de síntomas de reactivación de grupos senderistas en la región centroandina peruana.