Cuba, en fuertes acciones contra el comercio ilegal de emigrantes, sentenció a dos residentes estadounidenses a cadena perpetua y 30 años de prisión por un burdo intento de contrabando en que se ahogó uno de los pasajeros.
En un fallo por escrito visto el lunes por Reuters, el Tribunal Popular Provincial de La Habana dijo que las sentencias contra los dos residentes estadounidenses de origen cubano, Joel Dorta García y David García Capote, tenían la intención de ser un "clamor de alerta contra la comisión de delitos tan graves".
El fallo de la corte también criticó duramente a la actual política de entrada en Estados Unidos hacia los cubanos, al decir que estimula los intentos clandestinos de transportar emigrantes ilegales por mar desde la isla caribeña hacia Estados Unidos.
Un tercer acusado, Pedro Córdova González, un cubano que ayudó en el fallido intento del 3 de julio de contrabandear 14 personas desde la isla en una lancha rápida, recibió 15 años de prisión.
Todos los tres convictos tienen el derecho de apelar.
La sentencia de la corte, que ocurrió el viernes pero no fue revelada hasta el lunes, es la primera ocasión en que las autoridades cubanas emplean las nuevas sanciones recientemente decretadas contra los culpables de un crimen de "tráfico de personas".
Cuba introdujo en marzo una legislación más dura contra este delito, ampliando la penalidad máxima a cadena perpetua en casos que involucren muertes, peligro o violencia.
Esto fue una respuesta a un aumento de este año de las operaciones de contrabando realizadas por cubano-estadounidenses con base en la Florida, quienes usan lanchas de motores rápidos.
Durante el juicio del 27 de agosto de Dorta y García, la fiscalía alegó que sus acciones causaron directamente la muerte de Sergio Maurilio Martínez Martínez, quien se ahogo cuando la lancha que usaban se volcó en los encrespados mares del oeste de Cuba.
Los 13 pasajeros sobrevivientes, incluyendo cinco niños, fueron rescatados por la guardia costera cubana.
La sentencia dijo que Dorta, de 27 años, quien recibió la cadena perpetua, actuó por un deseo de "enriquecimiento personal, a la usanza de un mercenario".
También mencionó un cobro de 8.000 dólares por cada pasajero. En el caso de García, de 32 años, quien recibió la pena de 30 años, el fallo reconoció que junto al motivo financiero, también participó en el fallido intento de contrabando para sacar a su esposa y a un hijo joven de Cuba.
La sentencia mencionó a otro cubano que vive en Estados Unidos, Juan Manuel Rodríguez Chávez, "El Flaco", como el sospechoso de ser el autor intelectual de la operación del 3 de julio.
El documento contiene una sorprendentemente enérgica condena de la actual política migratoria estadounidense, que aplica una distinción de "pies mojados, pies secos" hacia los inmigrantes cubanos. Bajo los términos de acuerdos bilaterales de inmigración de 1994 y 1995 firmados por La Habana y Washington, los emigrantes cubanos interceptados en el mar son generalmente enviados de regreso a la isla.
Pero aquellos que lleguen físicamente al suelo estadounidense pueden aplicar para quedarse y son usualmente aceptados.
La corte cubana dijo que ésta última característica de la política estadounidense era "arbitraria... violatoria en esencia de los Convenios Migratorios".
Denunció una "política que persigue el propósito deliberado y consciente de estimular las salidas ilegales".
El fallo también criticó lo que llamó "obstáculos y limitaciones" en que las autoridades estadounidenses garanticen las visas de entradas de los cubanos. Bajo los tratados bilaterales, éstas deberían ser al menos 20.000 anuales.
Justificando sus fuertes sentencias, la corte alegó que el tráfico de emigrantes amenazaba la seguridad nacional cubana y era promovida activamente por los cubanos exiliados de extrema derecha, a los que describió como "la mafia de Miami".
Al atacar a estos exiliados como "las fuerzas más reaccionarias, más fascistas, más criminales, más traidoras a la patria", la corte dijo que ellos buscan estimular las salidas ilegales de Cuba "con el declarado anhelo de que (esas acciones) puedan servir de pretexto para una agresión exterior a nuestra sagrada tierra".