Cuando Joe Torre dejó en la colina al derecho Mike Mussina, para que trabajara la séptima entrada, desnudó varias debilidades de los Yankees.
El "Moose" viene de un inicio de temporada de ensueño y un final casi de loco. Con marca de 15-7 en el 2006, Mussina camina de más a menos con los Yankees.
Con la pizarra igualada (3-3) y 6.0 entradas laboradas, Mussina aceptó una más en la séptima y los Tigres se llevó la victoria 4-3.
¿Y el bullpen? Preguntan los aficionados. ¿Dónde estaban Scott Proctor, Octavio Dotel y todos los relevos?
El séptimo no fue nada halagador. Torre dejó claramente plasmada su falta de confianza en los lanzadores que están en el "bullpen" o "perrera".
Mussina hizo un buen trabajo en 6.0 entradas, pero el béisbol moderno exige la rápida actuación de los carabineros relevos.
Mussina, con 16 campañas a cuesta perdió el juego y lo ganó Jamie Walker, segundo de cuatro lanzadores utilizados por Detroit.
Jim Leyland, el manager de los Tigres, fue clave en la victoria. Leyland salió a conversar con Justin Verlander, su abridor, cuando más lo necesitaba y luego lo hizo con Joel Zumaya en momentos duros del partido. Hubo confianza y se sacó la victoria.
Los Yankees de Nueva York no pegaron con fuerza al novato Justin Verlander y fueron unos "mininos" ante los lanzamientos del sensacional relevista Joel Zumaya, dueño de lanzamientos de 100 y 101 millas por hora.
Los Yankees colgaron 8 argollas en la pizarra y aprovecharon un descontrol de Verlander en la cuarta, para marcar sus únicas tres carreras. ¡No fueron nada con la madera!
Los Tigres, por su parte, fueron poco a poco y anotaron una en la segunda, otra en la quinta, suman en la sexta y cierran en la séptima.
Los Mulos fueron una sombra del fuerte y contundente equipo del martes por la noche. Ayer, fueron limitados en ocho imparables, incluyendo el jonrón de Johnny Damon.
Da la impresión que los Yankees navegan en las mismas aguas que flota el capitán Derek Jeter. Ayer, el torpedero y segundo bate de los Mulos se fue de 4-1 y fue poco agresivo con la madera. El martes Jeter sonó de 5-5 y los Yankees comieron carne de Tigre.
La serie se empareja a una victoria por bando y hoy se juega el tercer partido en el Comerika Park. Será la primera vez desde 1987 que se juega una serie de postemporada en Detroit y la primera en ese parque de pelota.
Hoy van dos "viejitos" a la colina. Randy Jonhson, de 43 años por los Yankees y Kenny Rogers, de 42 años. Cuando Randy Johnson tenía su primera salida en Grandes Ligas, Joel Zumaya, lanzador de los Tigres, sólo tenía 4 años y se orinaba en sus "pampers" y cuando Kenny Rogers se hizo profesional, el segunda base de los Yankees, Robinson Canó, tenía sólo 4 meses de nacido.
Pero no es para alarmarse. Más sabe el Diablo por viejo, que por Diablo. Johnson con 285 victorias en su carrera es un hueso duro para cualquier equipo en postemporada. En el 2001 fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial y ese honor no lo tienen muchos.
Por el lado de los "Felinos" otro "zorro viejo", aunque aquí sería otro "tigre viejo". El zurdo Kenny Rogers va a la colina con una gran credencial de 18 temporadas a cuesta y foja de 4-2 en postemporada.
El partido será a las 7: 00 p.m. y podrá ser visto por TV Max Canal 9.
Será a las 7: 00 p.m. y podrá ser visto por TV Max Canal 9.
Séptimo sin suerte
Los Mulos fueron apagados por los novatos, Verlander y Zumaya..