Serena Williams conquistó su cuarto título en Wimbledon y decimotercero en torneos de Gran Slam al aplastar en la final a Vera Zvonareva por 6-3 y 6-2. La estadounidense, campeona vigente, solo necesitó 67 minutos para imponerse en la final en el All England Club y demostró una vez más porqué es considerada una de las mejores tenistas de todos los tiempos. Williams pegó nueve ‘aces’ y quebró tres veces el saque de su rival y terminó el torneo sin perder un solo set.