Serena, que no volvió a jugar desde su victoria el pasado 5 de julio en la final de Wimbledon ante su hermana Vénus, tenía que ser cabeza de serie N.2 en Linz, detrás de la N.2 mundial belga Justine Henin-Hardenne, pero finalmente retiró su participación.
“Nos dejaron que vida y vamos a completar la hazaña de estar en la Serie Mundial”, declaró el boricua Iván Rodríguez después que terminase el sexto partido. “Somos un equipo luchador y jamás nos rendimos en el campo”.
El manejador de los Cachorros, Dusty Baker, que llegó este año para dirigir al equipo de Chicago, rechazó que lo sucedido en el sexto partido fuese resultado de la maldición del hombre de la cabra que en 1945 en la Serie Mundial no lo dejaron entrar al campo y se puso frente al campo y prometió que nunca más iban a ganar un título.
Algo que se ha cumplido desde entonces para crear la leyenda de la maldición. El veterano receptor boricua Iván Rodríguez que fue marginado por los Vigilantes de Texas después de haber sido su gran estrella vivió anoche el gran sueño de su carrera profesional al ser nombrado Jugador Más Valioso de la serie de campeonato de la Liga Nacional, que ganaron los Marlins de Florida.
Rodríguez fue la gran figura de su equipo al encabezar el ataque en los momentos decisivos y terminar la serie con .321 de promedio de bateo, dos cuadrangulares y 10 carreras remolcadas, nueva marca en la Liga Nacional.
“Jamás nos rendimos en el campo y siempre le dije a mis compañeros que el partido no terminaba hasta que se diese el último ‘out’ de la novena entrada”, declaró Rodríguez. “Estoy feliz y es como un sueño hecho realidad”.
Rodriguez dijo que el triunfo de los Marlins tuvo doble valor porque nadie confiaba que lo pudiesen conseguir, primero al eliminar a los Gigantes de San Francisco y luego a los Cachorros. De una u otra forma, se sabía que todo se decidiría en el último partido, y con unos emparejamientos impresionantes.
Pedro Martínez contra el Cohete, juego 7.
Zimmer contra Martínez, segundo round.
¿Hay mejor béisbol que este?
Los Medias Rojas de Boston superaron ayer a los Yanquis de Nueva York 9-6 en la final de la Liga Americana, y se emplazaron para el séptimo juego de una serie de siete para decidir el primer finalista de la serie mundial.
Hoy se enfrentarán dos de los mejores pitchers de su generación. Podría incluso definirse como el partido del siglo.
No sólo se enfrentarán el dominicano Martínez contra Roger Clemens, a quien llaman el cohete, sino que los Yanquis tendrán la oportunidad de sacarse una espina con el dominicano por lo sucedido en el tercer juego.
En ese partido, Martínez lanzó un pelotazo a la espalda del mexicano Karim Garcia y luego tumbó a uno de los entrenadores del los Yanquis, el septuagenario Don Zimmer, al suelo.