El suizo Roger Federer y la estadounidense Serena Williams iniciaron ayer su participación en Roland Garros con contundentes victorias, dejando claro que no quieren sorpresas en una edición que espera el debut mañana de sus campeones, el español Rafael Nadal y la rusa Maria Sharapova.
Federer impidió que uno de los españoles con más futuro, Pablo Carreño-Busta, marcase en su raqueta una de las muescas que todo jugador persigue, ganar al hombre que más Grand Slam lleva en su palmarés, pero el de Basilea le destrozó por 6-2, 6-2 y 6-3 en 80 minutos.
Empeñado en la conquista de su 18 título grande, Federer, campeón en 2009, aceptó jugar en la jornada de ayer, algo que hace años le hubiera molestado; pero salió complacido de su actuación ante Carreño.
Por su parte, Williams tuvo un comienzo arrollador al derrotar a la georgiana Anna Tatishvili por 6-0 y 6-1, y extender su racha de partidos consecutivos ganados a 25.
Ganadora esta temporada de cinco torneos, con títulos en Madrid y Roma sobre tierra, Serena Williams solo cometió ayer 14 errores no forzados.