La estadounidesne Serena Williams, que se enfrenta a su compatriota Lindsay Davenport, y su hermana Venus, que juega con la francesa Amelie Mauresmo, disputan hoy las semifinales del US Open, en busca de la tercera final "familiar" de esta temporada en un Gran Slam.
Serena, número uno mundial, y Venus, segunda en el ránking, se midieron este año en la finales de Roland Garros y Wimbledon y en ambas se impuso la primera.
Si la lógica sigue su curso, Serena debería batir a Lindsay Davenport, cuarta favorita, y ganadora del US Open en 1998, mientras que Venus, vencedora en Nueva York en los dos últimos años, tendría que vencer a la francesa Mauresmo, que eliminó en cuartos a la tercera favorita, Jenifer Capriati, evitando unas semifinales 100% estadounidenses.
Lindsay Davenport ha pasado todo el año en blanco, tras una operación en la rodilla, que retrasó su aparición esta temporada hasta julio, y parece menos cansada que sus rivales. "Me siento mucho más fresca", ha repetido.
A Serena le gusta jugar contra Davenport. "Tenemos el mismo estilo de juego. Me gusta jugar con Lindsay. No puedo esperar. Gane, pierda o empate me voy a divertir. Ella golpea fuerte y yo también. Los aficionados van a disfrutar", afirma la menor de las Williams.
La número uno del mundo sabe que el hecho de que Davenport no haya jugado mucho este año favorece a su rival. "Se tomó ocho meses de descanso y tuvo más tiempo para entrenar, para desarrollar su juego, para alcanzar la forma", afirmó.
La ventaja es ampliamente favorable a Serena. De nueve veces que se han enfrentado, en siete ganó la menor de las Williams.
A Venus, sin embargo, no le gusta hablar de sus rivales. "Sólo me preocupo de mí", afirma la doble ganadora del US Open, que ha derrotado a Mauresmo en las cuatro ocasiones que se han enfrentado.
La mayor de las Williams quiere jugarse el título en el último partido contra su hermana, que le ha batido en las dos últimas finales de torneos del Gran Slam (Roland Garros y Wimbledon).
"No estoy mal por no haber ganado un título importante esta temporada. Lo intenté y no pude. No puedo ganar todos los partidos, pero debo intentarlo. Lo que siento ahora es que lo mejor para mí es enfrentarme a Serena en la final, porque quiero verle emplearse a fondo y quiero verme a mí también emplearme a fondo", dijo.
La francesa Mauresmo tiene la última palabra. Jenifer Capriati afirmó que sí juega tan bien como contra ella en cuartos de final, es capaz de ganar a Venus. "Tengo buenas sensaciones. Tengo posibilidades y voy a salir con este pensamiento en la mente al partido", afirma la francesa.
Pero, pese a las intenciones de Davenport y Mauresmo, todo apunta a una final 100% Williams. "El público debe estar aburrido de ver siempre la misma final. Pero yo no soy el público", afirma Mauresmo.