"Puede que algunos golfistas estén hechos para los Grand Slams, como Tiger. Yo estoy hecho para la Ryder". Son palabras de Sergio García, resignado a su cruz en los majors (0 de 36), pero orgulloso de su currículum en la Ryder. El español es el mejor jugador de la década en la cita transatlántica.
La afirmación suena atrevida, pero los números la avalan. Sergio suma 15 puntos en cuatro presencias (99, 02, 04 y 06). Así, en frío, el dato dice poco. Comparemos: Tiger suma 11 puntos en 5 participaciones y Mickelson 10,5 en 6.
La espectacular estadística del español se forja, en su mayoría, en los encuentros por parejas.