La Serie A de fútbol italiano aprobó financiar al Parma, al borde de la quiebra económica, para que pueda acabar la temporada y lo hará con dinero procedente en gran medida del fondo al que van a parar las multas pagadas por los clubes.
La Asamblea de la Serie A se mostró ayer partidaria de salvar al Parma con 16 votos a favor, el contrario del Cesena y tres abstenciones, las del Nápoles, el Roma y el Sassuolo.
Los medios locales informaron que el plan del presidente del Calcio, Carlo Tavecchio, consistiría en inyectar al equipo un monto de 5 millones de euros, dos de ellos provenientes del fondo de las multas.
La financiación, según las mismas fuentes, comenzaría a partir del próximo 19 de marzo, cuando un Tribunal estudiará la situación de la sociedad y podría decretar su quiebra.
Como condición, el equipo emiliano deberá jugar el partido de este fin de semana contra el Atalanta y el del próximo contra el Sassuolo.
Después de la aprobación de la asamblea de la Liga, Tavecchio informará esta tarde de su programa a la Asociación Italiana de Futbolistas (AIC) y a los propios jugadores parmesanos, que deberán aprobar las intenciones de la Federación de Fútbol (FIGC).
Durante esta mañana y por orden de la fiscalía, la Guardia de Finanza italiana, especializada en delitos fiscales, ha irrumpido en la sede de la sociedad parmesana y de otros entes futbolísticos del país para incautarse de varios documentos.