El primer partido de la Serie Mundial que disputan los equipos californianos de Los Angelinos de Anaheim y los Gigantes de San Francisco estableció la peor marca en audiencia de televisión de todos los tiempos. Los Gigantes ganaron el pasado sábado por 4-3 y la audiencia de televisión a nivel nacional fue de un 9,4 por ciento, inferior en un 10 por ciento al que se registró el año pasado para el primer partido de la Serie Mundial que disputaron los Cascabeles de Arizona y los Yanquis de Nueva York.
Los Cascabeles ganaron por 9-1 y la audiencia ya había sido la más baja en la historia del béisbol de las Grandes Ligas para superar la del 11,3 por ciento que se dio en 1997 entre los Indios de Cleveland y los Marlins de Florida.
La victoria por 11-10, que lograron los Angelinos en el segundo partido, tampoco cambió las cosas porque de acuerdo a la compañía especializada Nielsen, la cadena de televisión Fox, que tiene los derechos de trasmisión, registró un porcentaje preliminar de audiencia del 11,9 por ciento, inferior al 15,0 del segundo del año pasado, lo que representa una perdida del 21 por ciento.