Cuando la esgrimista panameña Jessicka Jiménez ganó la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Dominicana, desnudó a nivel internacional la realidad del deporte panameño.
No es lo mismo entrenarse sola en Calidonia, en una sala que pide a gritos remodelaciones y con implementos pasados de moda, que medirse a otros que vienen de gobiernos donde el deporte es prioridad.
A eso, tal vez, se deba el ridículo que están haciendo los atletas panameños, cada vez que salen a unos juegos regionales.
El dinero destinado para la preparación no llega. Se queda en planillas para pagar favores amorosos y políticos, a sabiendas de los presidentes, que ven cómo se despilfarra y que no hacen nada pues también están en el proceso de la corrupción.
Aquí es donde surge esa famosa frase: Si yo fuera presidente esas "vainas" no pasarían. Y es que presidentes llegan, pasan y el deporte panameño sigue peor.
Hace un mes El Panamá América intentó conocer, por medio de un cuestionario, lo que pensaban los futuros candidatos presidenciales sobre el devenir del deporte panameño; sin embargo, ninguno ha contestado.
Se le pasó nota a Martín Torrijos del PRD, Miguel Alemán (Arnulfismo), Guillemo Endara (Solidaridad) y Ricardo Martinelli (Cambio Democrático) para saber cómo mejorarían este aspecto de la sociedad.
Las preguntas estaban destinadas para conocer sus opiniones en cuanto a mejorar el INDE, la posibilidad que una mujer lo dirigiera y cómo harían para cambiar su deteriorada imagen.
También se les pedía la posibilidad de elevar el INDE a ministerio, sin que esto significara más burocracia y qué anteproyecto propondría para los atletas discapacitados y de alto rendimiento. Nada complicado para responder.
Sólo Torrijos ha hablado al respecto en una convivencia con glorias deportivas. El dijo que daría al deporte la dimensión que se merece, todo obviamente en el calor de las preguntas y respuestas.
Aquello parecía más un convivio político que deportivo, pues algunas de esas glorias se lanzarían a un puesto público.
Queda por descontado entonces que se vislumbra un panorama aterrador, pues para ninguno de los cuatro candidatos el deporte es prioridad y el que gane mantendrá la misma política para las entidades deportivas.
Los XIV Juegos Panamericanos de República Dominicana, que entran hoy en su recta final, están siendo un gran termómetro de la realidad panameña. Luego vienen los Juegos Olímpicos.
El medallero lo refleja, igualados en la cola con Perú, Trinidad y Tobago, Santa Lucía y Barbados.
"Si yo fuera presidente, esta vaina no pasaría".