El burro no tiene la culpa de ser burro. Nació para serlo. Para comer pasto y dormir al lado de sus necesidades. Total, es un burro.
Lástima cuando el burro se cree periodista. Porque entonces nos afecta a todos.
Porque tú también pudiste ser portada cuando te tiraste de un puente para suicidarte. Estás libre de pecado. Tira tu primera piedra.
Quieres más portadas. Te invito a algunas fiestas. Vamos a todas las fiestas. A las de Pelenchín, a las de Tejada, a las de Rubén Rivera. Vamos, hakea sus mails, publica sus vidas. Total sin ética cualquiera escribe, pequeño "zerbanthes” (así lo escribirías tu, nótese las faltas intencionales).
Pero, para qué hablar de ti, es como echarle fresas a los cerdos.
Por cierto. Meditándolo bien, quiero pedirle perdón al burro, por compararlo contigo. I´m sorry, noble animal.
Ayer, de salida, en vez de cinco jugadores atendiendo a la prensa, sólo fue uno.
La Marea Roja tiene que echarle pronto tierra a este tema. Pero, este columnista de fútbol, no puede quedarse callado. Garcés es prenda, lo sé, ese es su problema, no el mio. Por Garcés no meto las manos al fuego. Eso no es un secreto.
Pero de seguro tu ignoracia ni siquiera te permite saber por qué le dicen "Pistolero", simple: de niño caminaba como vaquero, porque su vida no ha sido fácil, perdió a su madre, estuvo preso, estuvo abandonado en un rincón escondido de La Chorrera, allí fuimos a buscarlo, hace años, para presionar a su agente, ¿dónde estabas tú?
Qué fácil es fijarse en la espiga del ojo ajeno, pero que difícil ver el árbol en tu ojo.