Perfil
- Nombre: Carlos Oriel Wynter Melo. Panamá, 1971.
- Profesión: Ingeniero industrial. Estudios literarios en la Secretaría de Cultura de Jalisco, en Guadalajara, México. Presidente de Fuga Editorial.
- Distinciones: Ganador del Premio Nacional de Cuento José María Sánchez (1998). Mención honorífica en el Centroamericano, versión Cuento, Rogelio Sinán (2010).
- En 2007 fue elegido como uno de los 39 escritores menores de 39 años más importantes de Latinoamérica en el marco de Bogotá 39, proyecto avalado por la Unesco y en 2011 participó en la Feria del Libro de Guadalajara como uno de los 25 secretos literarios de América Latina.
Después de algún tiempo de estar en el gimnasio mental de la escritura, el escritor panameño Carlos Wynter Melo considera que sus músculos literarios han crecido y tomado forma, por lo que no tiene reservas en enseñarlos en cualquier estadio que se lo permitan.
Ingeniero industrial de profesión, escritor por vocación, Wynter Melo ha tenido una agenda ajustada en los últimos tiempos, la cual lo ha llevado de Puerto Rico a Bucaramanga, en Colombia. De Chile a Miami y, después, a Guadalajara. Recientemente, su incesante andar lo llevó a la Feria del Libro de Buenos Aries y durante esta semana volvió a Miami para presentar en sociedad a la primera novela de su autoría: “Nostalgia de escuchar tu risa loca”.

Este libro llega con una aureola especial. Hace un par de años su autor comunica a sus amigos en las redes sociales que de su carro le habían hurtado varios artículos, incluyendo su [B]laptop[/B]. Allí también se iba parte de la novela que ya comenzaba a dar sus primeros hálitos de vida.
Un segundo robo volvió a ponerla en aprietos, pero Wynter supo tomar ventaja de la adversidad y, como no hay mal que por bien no venga, el tiempo sirvió para que “Nostalgia de escuchar tu risa loca” superara las exigencias de calidad que se impuso su autor.
Una vez terminada, comenzó el trabajo de buscarle cobijo editorial y, mediante las tarjetas de presentación que fue amontonando durante sus múltiples periplos literarios por el continente, finalmente encontró quien se interesó en publicar su obra y hacer negocios.
¿Por qué su primera novela se presentó fuera del país?
En realidad, estoy atendiendo un conversatorio que coincide con la primera aparición de la novela. En enero la obra fue aceptada con una editorial con sede en Nueva York y ellos tenían planeada una actividad, con otros dos autores suyos, en Miami, a la que felizmente me sumé. Había que llevar los libros a Panamá y este evento me brindó la oportunidad de eliminar los gastos de envío. La primera presentación formal, realmente, se llevará a cabo en la Feria del Libro de Panamá de este año.
¿Tuvo que hacer algún trámite o prueba especial para lograr esa oportunidad?
Sí, sin duda. La obra se presentó al consejo editorial de la editorial Sudaquia, y ellos decidieron que encajaba en los requisitos de su catálogo. Esta es una editorial que desea introducir autores latinoamericanos en el mercado de hispanos residentes en Estados Unidos.
¿Por qué Miami, Estados Unidos, y no otra ciudad?
Lo que sé es que Sudaquia está lanzando sus libros a través de Books and Books, una importante librería con sede en Miami.
¿Tiene esta nueva oportunidad alguna relación con la distinción que se le hizo como uno de los 25 secretos literarios de Latinoamérica?
Sí, indirecta. Los editores sabían de esta distinción y de mi participación en “Bogotá 39” como una de las promesas de 39 años y menos edad que se hizo hace un tiempo.
Háblenos de lo que lo llevó hasta Miami:
La novela. ¿Qué lo hizo entrar en ese género?
Yo llevaba algún tiempo trabajando el género. Esta novela, en especial, superó las exigencias de calidad que me impuse. Y después de haber sobrevivido dos robos de computadoras, decidí que se merecía ver la luz. De modo que comencé a enviarla a varias editoriales con las que había entrado en contacto. Tomé las tarjetas de presentación que tenía y mandé el material. Sudaquia la aceptó, firmé contrato y comenzamos a trabajar tanto la edición como el diseño general.
¿Pudiéramos decir que escribir una novela es una manera de retarse a sí mismo o una forma de corresponder y mostrar que usted realmente es un secreto o tesoro literario de la región?
Creo que el género te llama y, en mi caso, decidí hacerle caso. Aún disfruto al experimentar literariamente con inocencia, y espero hacerlo por mucho tiempo. Los reconocimientos no son un fin, más bien, acaso, consecuencias de una búsqueda que me apasiona.
“Nostalgia de escuchar tu risa loca”, me imagino muchas cosas con este título.
¿Qué podemos esperar con una novela que se titule así?
El título del libro lo extraje de una canción muy popular en el imaginario de nuestra cultura. En esta novela manda el personaje, Arcos González, un músico mujeriego muy parecido al panameño común y corriente. Este personaje, en alusión a cómo veo al latinoamericano en general, es un ser que siente nostalgia de los sueños grandiosos de una Latinoamérica unida y fuerte. Hemos dejado de creernos grandes y solo queda la nostalgia. Así lo ve Arcos, quien persigue elusivas apariciones de Omar Torrijos por las calles de Panamá. Arcos es un feminodependiente que poco a poco es abandonado por las voces de sus sirenas.
¿Se trata de un texto sobre una historia real y de ficción?
Es una ficción. Solo los perfiles humanos son reales. Como Juan Gabriel Vásquez, creo que un novelista es el historiador de las emociones.
¿Cuánto de Panamá y los panameños se puede advertir en esta novela?
Mucho. Y eso es lo que más me ilusiona de darla a conocer en Panamá. La novela ocurre en las calles de nuestra capital y, como dije, Arcos es tanto el retrato del panameño simple como un símbolo de nuestra colectividad ante la historia pasada.
Conocemos otras obras suyas en las que se observa sus dotes de narrador.
¿Le sirvió de algo ese camino recorrido para construir con comodidad esta novela?
Claro. Siempre he estado consciente de que escribir es una suerte de ejercicio que fortalece y afina mis capacidades. He estado en el gimnasio mental de la escritura y hoy siento que mis músculos literarios han crecido.
¿Estamos en presencia de una etapa evolutiva de Carlos Wynter como escritor, o simplemente es un ensayo para decidir por qué ruta avanzar?
Creo que es una ampliación de mi horizonte. Actualmente puedo ver más allá. Más que seguir cierto camino, pienso ir de la mano de mi búsqueda como ser humano, esfuerzo que al final, es lo único que vale la pena.
¿Cuándo presentará “Nostalgia de escuchar tu risa loca” en Panamá?
Durante la Feria del Libro de Panamá. Es un hecho.
¿Le parece que porque viene con etiqueta internacional por haber sido presentada en Miami, le dará más calor e interés entre los lectores panameños?
No puedo hablar por otros. Supongo que algunas personas podrían verlo así. Para mí, este es el libro más panameño que he escrito y eso es suficiente para que brille en Panamá. He hecho algo que nos explora, que es valioso para entendernos. ¿Por qué no habría de gustarnos?
Después de esto, ¿qué viene? ¿Otros países, otros mercados, otras novelas?
Bueno, hemos pactado presentarlo en Bucaramanga, Colombia, y eso también es un hecho. Después voy a tratar, junto con la editorial, de introducirlo en otros países.
¿Aparte de que se lea, qué espera de “Nostalgia de escuchar tu risa loca”?
Espero que me sirva de espejo como escritor. Apenas estoy leyéndola a otro nivel. Soy de los que cree que escribir es una manera de iluminar el inconsciente. Quiero que “Nostalgia de escuchar tu risa loca” me ilumine.
¿Alguna otra reflexión que quisiera hacer sobre “Nostalgia de escuchar tu risa loca” o los temas abordados en esta entrevista?
Bueno, solo agradecerte la entrevista. Me he esforzado por hacer una novela que funcione como trama y superficie reflectora.
Es una obra con profundidad humana que ya cuenta con críticas muy positivas de escritores nacionales y de otros países. Va para los panameños. A seguir caminando.