Desde hace algunos años, la Asociación Mundial de Boxeo ha venido promoviendo una serie de actividades para combatir el uso indebido de las drogas. Ha sido una labor orientada fundamentalmente a la prevención del consumo de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, advirtiendo a la población sobre los daños que ocasiona tan terrible adicción.
Como significado implícito dentro de la Campaña AMB KO a las Drogas, creamos un eslogan que reviste su propósito y alcances.
En primer lugar, el respeto por la vida, cuando exhortamos el amor por la persona humana, el amor a la vida. Segundo, nuestra invitación a la práctica del deporte como medio válido y constructivo para alejar y apartar a nuestra juventud de la equivocada tendencia a penetrar en un mundo oscuro, y tercero, el beneficio que recibe un país de una población juvenil que se desarrolla dentro de un ambiente sano, con principios y valores, sentido de pertenencia e identidad patriótica.
De allí pues, que si alguien me preguntara sobre el significado de nuestra campaña AMB KO a las Drogas, responsablemente le contesto: Nos hemos planteado como propósito elevar la personalidad atlética y ciudadana de nuestros boxeadores, de manera de hacer sentir su condición humana, solidaria, y sus deseos de participar en la sociedad, demostrando que ellos pueden contribuir, a través del ejercicio y expresión de su actividad, en una campaña educativa preventiva no formal, en beneficio de nuestra juventud.
Siempre vale la pena hacer a los demás conscientes de lo que valen. Esa gran comunidad de boxeadores vale mucho, y es mucho lo que pueden aportar.