Maduro, en excelente estado de forma y tranquilo: así se mostró ayer el campeón mundial y olímpico Irving Saladino, quien impuso su autoridad en el salto largo del Grand Prix FBK Games de Hengelo, Holanda.
El gran estreno 2009 del atleta panameño se vio amenazado por la “terquedad” del estadounidense Dwight Phillips, autor de brincos de 8,45 y 8,54 metros; por suerte, ninguno suficiente para derribar los 8,56 del orgullo de Colón.
“Dar este salto (8,56), en mi primera salida del año, me inspira y me llena de confianza para más adelante”, declaró Saladino, a la prensa internacional, tras su exitosa presentación.
De esta forma, el número uno del mundo, cuyo mejor registro personal es de 8 metros, 73 centímetros, empezó su andar hacia el Mundial de Berlín, Alemania, donde, en agosto próximo, defenderá su título.
Bien por Panamá.En Hengelo se vivió una jornada histórica, linda, para el atletismo nacional, ya que, por primera vez, dos panameños se veían las caras al más alto nivel: Saladino y su “hermanito” Jhamal Bowen, séptimo con 7.82, un buen “perfomance” para sus 18 años de edad.
Ahora, los dos saltadores, que residen en la comunidad de Puerto Escondido, en Colón, tomarán rumbos distintos: Saladino viajará a Estados Unidos para ver acción en el Prefontaine Classic, en Carson; mientras que Bowen, quien está bajo el mando del instructor Florencio Aguilar, irá a Polonia para competir en el “Janusz Kusocinski Memorial”. Ambos Grand Prix, avalados por la IAAF, se celebrarán el domingo 7 de mayo.
Esta fue la tercera presentación de Saladino en suelo holandés, donde siempre la diosa del triunfo le ha sonreído.