La lectura de la acusación contra 20 presuntos integrantes de la llamada "conexión local" del cruento atentado a la mutual judía argentina AMIA (1994), vuelve a dominar ayer la segunda jornada del juicio oral, cuyas audiencias serán interrumpidas hoy y mañana por la celebración del Día del Perdón.
Como en la primera jornada, estrictas medidas de seguridad fueron impuestas, hasta para los jueces miembros del tribunal, en el ingreso a la sala de audiencias montada especialmente para el debate, como reflejo de los atentados terroristas del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas en Nueva York y la sede del Pentágono en Washington.
Además del atentado contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Aa sede de la embajada de Israel en Buenos Aires fue volada el 17 de marzo de 1992, con 29 muertos y centenas de heridos, sin que se hayan descubierto sus autores.
Previo al reinicio del juicio ayer a las 14H30 local (17H30 GMT), se conocieron dos resoluciones de la Cámara Federal (Apelación) de la capital argentina, que complicaron aún más la situación de Juan José Ribelli, uno de los 20 acusados y ex comisario de la policía de la provincia de Buenos Aires (la mayor del país).