La polémica entre Pensa y el presidente de la Federación Panameña de Béisbol, Franz Wever continúa y promete extenderse aún más.
Ayer, en conferencia de prensa, Weaver insistió en reclamarle a Pensa el pago de 295 mil balboas que asegura se le adeudan a la Federación, incluyendo según Wever, 50 mil balboas “pactados de manera verbal” con representantes de Pensa en concepto de regalías y otros 245 mil por los incrementos en los gastos del torneo de 2008.
Lo cierto es que en el contrato firmado entre ambas partes, en las cláusulas quinta y sexta sólo se establece el pago de 400 mil balboas en concepto de regalía o contraprestación por los derechos cedidos, y otros 412 mil de reembolso en concepto de gastos de funcionamiento. ( Ver extracto de cláusula quinta y sexta) .
Según explicó Juan Carlos Barreiro, de la junta directiva de Pensa, a pesar de los gastos elevados en que incurrió la Federación, en especial en transporte, Pensa ha aceptado pagar 654 mil 79 balboas en gastos de funcionamiento, 242 mil 79 balboas por encima de los 412 mil plasmados en el acuerdo sumados a los 400 mil en derechos de comercialización (1 millón 54 mil 79 en total). Todo esto, dijo Barreiro, a pesar de que tampoco se le comunicó a Pensa sobre los gastos extras en que se incurrió, como lo establece el acuerdo.
Acercamiento
A pesar de los planteado por Pensa, Wever hizo un llamado a los abogados de la empresa para iniciar una negociación y aclarar las cifras.
No obstante, aseguró que estaría dispuesto a pedir la nulidad del contrato, tras asegurar que Luis Rodríguez quien firmó el acuerdo con la Fedebeis, “no aparece” ante el Registro Público como representante legal de esta empresa. Según Wever, en el Registro Público tampoco aparece la autorización de la junta directiva de Pensa para que Rodríguez pudiera firmar el contrato.
Diferencias
De acuerdo con Pensa, luego de los cálculos matemáticos entre gastos de funcionamientos y los aportes de la empresa, sólo le adeudan a la Fedebeis 55 mil 488 balboas con 53 centavos, lo que rechaza tajantemente el presidente de la Federación, que asegura estar dispuesto a ir a las últimas instancias.
De acuerdo con el propio contrato, cualquier discrepancia entre las partes deberá someterse a arbitraje con las reglas del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.