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Sigue reinando

El estadounidense Tiger Woods se consagró nuevamente como el mejor golfista del planeta.


Una estrella volvió a brillar con fuerza en el firmamento golfístico de 2007, la encarnada por el estadounidense Tiger Woods, otra, de habla hispana, se instaló en la constelación femenina por el estallido de la mexicana Lorena Ochoa y una tercera se apagó para siempre, la del español Severiano Ballesteros, este último tras anunciar su retirada definitiva.

Estos tres sucesos estelares de diferente dirección marcaron un año "distinto" en el deporte del golf, que alumbró nuevas etapas y proyectos para los circuitos más importantes del mundo, el estadounidense y el europeo.

Tiger, en 2007, recuperó sus números de récord, fue el mejor del PGA Tour y aumentó a trece su número de Grandes conquistados al adjudicarse el US PGA, para situarse a cinco de Jack Nicklaus, el que más torneos de Grand Slam ha ganado en la historia (18).

 

La hegemonía de Tiger en hombres fue tan incontestable como la eclosión de Lorena Ochoa, una mexicana afincada en el país vecino y que revolucionó el Tour femenino. Se convirtió en la mejor jugadora del planeta desplazando a la sueca Annika Sorenstam.

El golf en Norteamérica, y tras el estreno con éxito de la FedexCup (10 millones de dólares de premio), marcó un ritmo alto que, trasladado al Viejo Continente, dejó al descubierto las carencias del Tour en Europa, en donde captar patrocinadores comienza a ser una proeza digna de celebraciones.

Europa, pues, viró hacia Asia, y en concreto al petróleo de Dubai, para dar salida a su crisis. Mientras ese proceso culmina, el año 2007 resultó pobre en cuanto a interés competitivo, con el colofón final y descafeinado del Volvo Masters ganado por el inglés Justin Rose.

 

En el capítulo nacional, la retirada de Seve Ballesteros a los 50 años fue lo más sorprendente del año. Su tentativa por revitalizar su carrera en el Champions Tour estadounidense fue todo un fiasco. El 16 de julio, el lunes previo al Open Británico en Carnoustie, el genial jugador cántabro anunció en la propia sede de este torneo su adiós definitivo de los campos de golf.

Con Ballesteros se despidió la última gran leyenda del deporte español. El golfista de Pedreña escogió Carnoustie, el campo donde ganó el primero de sus tres títulos del Open Británico, para comunicar su retirada.

Otro golfista de habla española, el argentino Ángel Cabrera, sorprendió también al mundo del golf al ganar el Open de los Estados Unidos en el mes de junio. Cabrera ganó con +5 en el terrible campo de Oakmont. A los 37 años, Cabrera reeditó el éxito de su compatriota Roberto de Vicenzo en el Open Británico de 1967.

 

"Ganar un major es todo lo que un golfista sueña en la vida" y, aunque él ya ganó el Abierto de Estados Unidos, confió en que puede "ganar más".


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309653
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América