Simeón de Sajonia y Coburgo, el rey búlgaro destronado a los 9 años en 1946, recie hoy del jefe del Estado búlgaro, Petar Stoyanov, el encargo de formar Gobierno de la República, tras haber "barrido" en las legislativas de junio.
Como en un cuento de hadas, la población búlgara, sumida en el abismo de la corrupción y la miseria 10 años después de caído el comunismo, llama en su ayuda al "rey de Madrid", donde vivía exiliado, para que la saque de un abismo de corrupción y miseria.
El partido de Simeón Sakskoburggotski, contracción búlgara de sus apellidos Sajonia y Coburgo-Gotta, obtuvo 120 de los 240 diputados del Parlamento en las legislativas del pasado junio.
La mayoría de los periodistas, políticos y personalidades le tratan de Majestad, lo que provoca una situación curiosa, ya que va a ser presidente de un Gobierno republicano.
"Nada podemos hacer, es majestad desde pequeño, hay que tratarlo como tal", explica la directora del periódico independiente "Sega", Dimitra Alexandrova, considerado algo escorado hacia la izquierda europeísta.
Los socialistas ex comunistas del Partido Socialista Búlgaro (PSB) le llaman Simeón Borisov, apellido patronímico formado del nombre de su padre, Boris III de Bulgaria.