El Barcelona ganó con claridad y dio un recital de juego en San Mamés (1-3), donde impuso su ley después de quedar en superioridad numérica debido a la temprana expulsión de Fernando Amorebieta en el minuto 33 del choque.
El conjunto de Pep Guardiola aprovechó esa fase de juego con el Athletic en inferioridad para adelantarse con tantos de Keita y Xavi, ambos en la segunda mitad, en los minutos 54 y 73.
Luego, a cuatro minutos de cumplirse el tiempo reglamentario, cuando fue expulsado David Villa, el Athletic encontró ánimo y un poco de aire con un tanto de Gabilondo en el minuto 89, pero Busquets acabó con las esperanzas locales cerrando el marcador en una contra en el 92.
De salida, Joaquín Caparrós apostó por el equipo que una semana antes tan buena imagen había dado en Gijón, en detrimento del que ganó cómodamente el martes al Mallorca en este mismo escenario.
La única sorpresa que dio Pep Guardiola, por su parte, fue la de colar a Adriano en la banda izquierda en lugar de Maxwell, con lo que Busquets echó una mano a los centrales.
Aunque no fue el brasileño el más brillante, el cambio pareció venirle bien al conjunto azulgrana, en el que brilló sobremanera en el primer tiempo Andrés Iniesta. Entre él y Xavi, como acostumbran, mandaron el juego.