Un sismo de 5.1 grados de magnitud remeció ayer nuevamente la zona sur del Perú, causando gran pánico en los pobladores, y ocasionando la caída de algunas edificaciones que ya se encontraban semi derruidas por el terremoto del 23 de junio pasado.
El temblor se produjo a las 8:53 hora local (13:53 GMT) y tuvo su epicentro en el mar, a 46 kilómetros al suroeste de la ciudad de Caravelí, en el departamento de Arequipa, 560 kilómetros de Lima, informó el Instituto Geofísico del Perú (IGP).
El sismo se sintió con intensidad de 5 grados en Caravelí, Chala y Aplao, de 4 en Ocoña y 3 en Palpa, causando enorme alarma en dichas poblaciones, que soportaron hace 12 días un terremoto de 8.1 grados. Ha sido "muy fuerte, estamos viendo la psicosis del sismo pasado, gracias a Dios no hay daños personales que lamentar", dijo en comunicación con una emisora Manuel Navarro, alcalde de Caravelí.
Sin embargo, el alcalde dijo que este nuevo sismo hizo caer unas 325 viviendas que habían quedado en mal estado tras el terremoto del 23 de junio. Reporteros indicaron desde la ciudad de Tacna y la andina Cora Cora, que las construcciones semi derruidas terminaron por desplomarse completamente.
Reportes radiales señalaban que en algunas ciudades como Camaná, que fue azotada por un tsunami producido por el sismo anterior, la gente corría por las calles llorando, y en la ciudad de Nazca, los niños salieron corriendo de las escuelas a áreas abiertas para protegerse. Perú está situado entre las placas tectónicas de Nazca y la Sudamericana.