El estadio Soccer City de Johannesburgo recibió ayer los últimos toques para dejarlo a punto para el partido entre Sudáfrica y México que pondrá en marcha en el día de hoy el Mundial 2010.
Una cuadrilla de empleados se encarga de estos detalles que van desde el delineado del campo de juego hasta pruebas con el sonido y el protocolo que se seguirá en la apertura de la cita mundialista de cada cuatro años.
Los túneles por los que saldrán los jugadores de México y de Sudáfrica son desplegados una y otra vez en tanto otros empleados revisan los banquillo, los ajustan y los limpian justo a tiempo para la práctica.