Deportes

Sociedad y debate eterno


Hubo una época en la que en Panamá era imposible debatir públicamente los temas que interesaban y afectaban a la población, debido a que un porcentaje de las libertades individuales estaban mediatizadas.

Hoy -aunque nunca están demás- lo que nos sobra son debates. No hay tema relacionado con el tejido social en el que no tengamos expertos capaces de teorizar durante largos minutos en la radio y la televisión, en las secciones de opinión de los diarios o mediante extensos estudios, ensayos o monografías.

Al final, estos “debates” suelen desembocar en dos vertientes: la propuesta de una nueva ley o, en el peor de los casos, en la nada.

 

Y, mientras nos entretenemos con las opiniones y perspectivas de legos y expertos, los problemas de seguridad, de deficiencia en los servicios públicos y falta de acceso a mejores condiciones de vida crecen exponencialmente.

Es cierto que la discusión de los temas que nos son comunes no debe tener límite de tiempo, pero llega un punto en el que estamos lo suficientemente ilustrados como para dedicar más esfuerzos a la solución de los asuntos que nos aquejan, en vez de agotarnos en discusiones eternas y grandilocuentes.


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536197
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América