Realmente no se pueden pasar por alto las declaraciones entre el expresidente de la Comisión de Selecciones, Mattias Waldeman, y el presidente de la Comisión Normalizadora de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), Ariel Alvarado.
No queremos caer en las muletillas, pero ¿quién es el culpable en todo esto?. No somos miembro de un tribunal de justicia para decidir eso ni mucho menos juez, pero lo que sí es cierto, que el único perdedor es el fútbol panameño, nuestra selección nacional y su cuerpo técnico.
En este juego entre dirigentes sólo hay un perdedor, y ese es el fútbol panameño, principalmente porque se está muy cerca de realizar un partido eliminatorio rumbo a un mundial y donde Panamá se juega no sólo la clasificación a una segunda fase, sino también ser líder de su grupo, situación que en otra época sencillamente no ocurría.
Como hemos dicho en varias ocasiones, nuestros futbolistas han mejorado su nivel, es reconocido por otros países del área, pero pareciera que la dirigencia se quedó atrás.
Todas estas cosas afectan tanto directa o indirectamente al plantel nacional, aunque algunos pensarán que no, considero que esto en alguna manera empaña la efervescencia futbolística que se vive en post de un encuentro tan importante como el de mañana domingo.
La hinchada se encuentra animada esperando el día del juego para hacer presente la "Marea Roja" en el estadio Rommel Fernández, los jugadores incentivados luego de vencer al mundialista de Francia ´98, Jamaica, pero los dirigentes con sus revelaciones trastocan la fiesta futbolística que el pueblo panameño quiere vivir.
Como preguntamos al comienzo, no buscamos culpables o inocentes, sólo el perdedor, y en esta ocasión vuelve a ser el fútbol panameño.
AL FIN ESTA VEREDE
Para el juego del domingo no todo es malo, tengo que reconocer que el trabajo realizado al engramado del estadio Rommel Fernández de Juan Díaz es bueno y al fin se observa una cancha de fútbol verde.
Con un césped bastante aceptable y un trabajo que ha dado mucho de qué hablar, no sólo a los colegas de los diferentes medios de comunicación, sino también a los propios jugadores del elenco nacional y su técnico Miguel Mansilla, quien ha argumentado que eso puede ayudar a mejorar el desenvolvimiento del equipo para mañana domingo ante Nicaragua.
Siempre hemos criticado el descuido que ha tenido la cancha del estadio juandieño por varios años, pero el último trabajo realizado es bueno y hay que reconocerlo, pero todavía queda otra prueba, la lluvia.
Hay que observar cómo se comporta el trabajo hecho ante una tradicional lluvia panameña.
El cambio fue bueno, pisamos el engramado del Rommel como lo hemos hecho en varias ocasiones y no encontramos "culantro" como en otras veces y aunque esto suene cómico, no es un chiste.
Los vacíos que se observaban en el terreno de juego, en el área de los marcos, se ven bastante sellados y las gradas cuentan con su estética de pintura.
Hay ciertas cosas que todavía se pueden mejorar, pero considero que lo hecho hasta el momento es bastante positivo.
Pareciera que se está llegando a un cambio a favor de la cancha del estadio Rommel Fernández, pero lo más importante de todo esto, es saber mantener en buenas condiciones todo el esfuerzo hecho y seguir trabajando para mejorarlo.