Buenos Aires.- A menos de tres meses de las elecciones presidenciales, el gobierno del presidente Carlos Menem solicitó a Interpol la captura del líder de una organización terrorista del Líbano del que sospechan que fue el autor intelectual del atentado contra la embajada de Israel en esta capital en 1992.
Se trata de Imad Mughniyah, el jefe de la Jihad Islámica para las acciones terroristas en el exterior del Líbano. La orden de captura fue firmada por la Corte Suprema de Justicia con el propósito de "indagar y procesar" a Mughniyah quien fue sindicado por la Agencia de Inteligencia de Estados Unidos, la CIA, como el instigador del atentado que causó 26 muertos y más de un centenar de heridos.
Es la primera vez que se echa culpas sobre una persona en particular en más de siete años de investigación. También es la primera vez que Líbano y no Irán figuran como la "casa matriz" de los actos de terrorismo que se realizaron en Argentina.
Dos años después del atentado contra la embajada de Israel, hubo otra explosión que destruyó un centro social judío, la AMIA, en pleno centro de Buenos Aires con un saldo de casi 100 muertos y varios centenares de heridos.
La comunidad judía, la quinta más numerosa del mundo, ha criticado duramente al gobierno de Menem por no haber sido más agresiva en relación a la investigación, tanto en el atentado contra la embajada de Israel como el que le siguió en 1994 cuando una bomba demolió el edificio de la sociedad judía conocida como la AMIA.
A pesar de las insistentes declaraciones del secretario del Interior, Carlos Corach, que "estamos haciendo todo lo posible", líderes de la comunidad judía han indicado que favorecen la elección del candidato de oposición, Fernando de la Rua que en las últimas encuestas surge como 19 puntos delante del candidato peronista, Eduardo Duhalde.
Lucio García del Solar, el principal asesor de la política exterior de la Rua considera que las sospechas que recaen sobre los grupos terroristas islámicos en relación a los atentados sufridos en Buenos Aires puedan estar ligados a la política de Menem de acercamiento a Israel y Estados Unidos en el conflicto del Oriente Medio.
"La ostentosa manera en que Menem desligó a Argentina del movimiento de los no alineados, así como el hecho de que un hombre de origen árabe fue el primer presidente argentino en función que visitó a Israel, puede haber incitado a los grupos terroristas de cometer atentados contra represalía", declaró García del Solar, un ex embajador en Washington y ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
En tanto Hugo Anzorreguy, el director del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE), confío al enviado de El Panamá América que la información incial de que Mughniyah podía ser el autor intelectual del atentado contra la embajada provino de la CIA, y que su nombre también figura en un informe del departamento de Estado de Estados Unidos. Ambos fueron entregados a las autoridades argentinas la semana pasada.
Lo curioso del caso es que hasta hace poco la CIA y otros órganos de seguridad del gobierno de Estados Unidos insistían en que las órdenes para las acciones terroristas en Argentina provenían de Irán.
Es más, en varias ocasiones las autoridades estadounidenses quisieron ejercer presión sobre el gobierno de Menem para que rompa relaciones con el gobierno iraní, sosteniendo que estaban ligados a grupos terroristas iraníes con contactos directos en la comunidad árabe de Ciudad del Este en la frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil.
Sin embargo, voceros de la comunidad judía así como altos funcionarios del opositor Partido Radical, se mostraron escépticos, argumentando que más que nada se trata de un gesto de último momento para influir en la comunidad judía.
Es algo sospechoso que después de dejar que la investigación caiga al vacío durante siete años, de repente se identifique a un agente del Hezbollah, comentó un dirigente de la comunidad que habló a condición de quedar anónimo.
Sin embargo, Anzorreguy anotó que no se trata simplemente de aprehender un sospechoso.
"Para poder enjuiciar a un terrorista se requieren pruebas como en cualquier otro crimen para que las cortes inicien un proceso", anotó en una conversación". "Desde el primer momento hemos trabajado intimamente con la CIA y los servicios de inteligencia de Gran Bretaña, Israel y Francia. Pero en esta actividad los resultados muchas veces se hacen esperar porque una pista lleva a la otra".
Como analogía sacó a relucir el atentado contra el avión panameño donde también se sospechan nexos terroristas con bases en Líbano e Irán. Esa investigación tampoco ha dado frutos a pesar de que la CIA y el FBI trabajan estrechamente con los órganos de seguridad panameños.
Anzorreguy viajará el próximo mes a Oxford, donde iniciara otro ciclo sobre terrorismo en la universidad del mismo nombre, para después visitar Miami y Washington donde intercambiara informaciones con sus agentes en Florida y mantendrá reuniones con sus homólogos en el gobierno de Estados Unidos.