Una veintena de organizaciones extranjeras, la mayoría europeas, pidieron ayer al gobierno salvadoreño esclarecer el asesinato del Arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, perpetrado el 24 de marzo de 1980, así como de miles de personas que murieron durante la pasada guerra civil.
En una carta abierta publicada en la prensa local, las entidades de derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional, dicen que Monseñor Romero "se comprometió incondicionalmente ante el pueblo por un mejoramiento de sus condiciones de vida, el cese a la violencia y a la arbitrariedad del Estado frente a las ciudades".
Agrega que la muerte de Romero, ocurrida cuando oficiaba misa en un hospital para cancerosos en la capital salvadoreña, "permanece hasta hoy en la impunidad", así como la desaparición de miles de personas "cuya suerte no ha sido aclarada y los responsables no han sido llamados a juicio ni sancionados como se debiera".
Las organizaciones -muchas de las cuales han enviado representantes a los numerosos actos conmemorativos que se han realizado en El Salvador en la última semana en homenaje a Monseñor Romero- piden al Gobierno que cumpla con los convenios internacionales de derechos humanos.
Además, piden que se derogue la Ley de Amnistía que se aprobó en 1993, la cual dejó en la impunidad los crímenes cometidos durante la guerra y que se lleve a cabo una investigación imparcial sobre los casos de violaciones de los derechos humanos, cuyos resultados se publiquen.
"Sólo si establece una pauta que no tolere la violación de los derechos humanos puede establecerse un cese a la violencia en El Salvador y se logrará uno de los propósitos por lo que luchó y entregó la vida Monseñor Romero", señala la carta.