El venezolano Liborio Solís ha demostrado que el gimnasio es su segunda casa, pues es el lugar ideal para prepararse y luchar por el pan de cada día.
Por ello, el campeón supermosca (115 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) trabaja su físico, pese a que no tiene fecha para defender por vez primera su cetro.
Solís comentó ayer que su apoderado, Manuel Pérez Barreiro, se encuentra fuera de Panamá, por lo que desconoce con quién, dónde y cuándo subirá al tinglado.
“Tengo que esperar a que llegue mi apoderado para tener noticias; por mientras, yo sigo entrenando duro, por si acaso sale algo”, dijo Solís.
Liborio conquistó el título supermosca de la AMB al vencer al nipón Kohei Kono por decisión dividida en Tokio, Japón.
Las tarjetas fueron de 115-111 y 114-112 para el venezolano y una tercera dio empate 113-113.
Anteriormente se había publicado que Solís y Kono pelearían en una revancha; sin embargo, la misma no se dará, ya que no se llegó a un acuerdo.